
Google vuelve a la carga. Después de meses en los que parecía haber perdido el tren de los modelos frontera, la compañía presenta Gemini 4 Argon, una inteligencia artificial que, según los benchmarks, se coloca de nuevo en la élite de las mejores IA a nivel mundial junto a OpenAI y Anthropic.
Artificial Analysis le otorga 53 puntos en su Intelligence Index, los mismos que GPT-6 Astra, y las pruebas internas de Google aseguran que supera a Opus 5.5 y a Fable 5.1 en múltiples tareas.
Una IA potente en papel y con menos alucinaciones
Los números impresionan: en DeepSWE v1.1, un test que mide la capacidad de programación en proyectos largos y complejos, Argon alcanza un 77,9%, por delante del 74,2% de Claude Opus 5.5 y el 74,1% de GPT-6 Astra.
En LVBench, que evalúa la comprensión de vídeos extensos, logra un 91,7%, la mejor marca hasta la fecha. Y en AutomationBench, centrado en la ejecución de flujos de trabajo empresariales, se corona con un 51,3%.

El apartado de las alucinaciones merece atención especial. Artificial Analysis indica que la tasa de invenciones de Argon es del 15%, mientras que GPT-6 Astra llega al 50%. La clave está en que Argon prefiere decir «no lo sé» antes que inventar una respuesta. Es una actitud sensata, aunque ese porcentaje necesita contexto: Astra, pese a alucinar más, logra mayor precisión en las respuestas que sí ofrece.
No todo es color de rosa con la llegada de Gemini 4 Argon
Sin embargo, no todo son buenas noticias. Bloomberg ha hablado con empleados de Google que aseguran que, aunque Argon brilla en las pruebas, cuando se enfrenta a ciertas tareas reales de programación no funciona tan fino.
Algunos incluso sospechan que el equipo ha optimizado en exceso el modelo para los benchmarks. Google lo niega rotundamente, y Sundar Pichai afirma que sus equipos lo usan de forma extensiva con buenos resultados. La división interna es evidente.
El acceso sigue siendo restringido, pues hasta ahora, solo un grupo limitado de probadores de confianza y especialistas en ciberseguridad pueden usarlo a través del programa Fairwind. El Gobierno de Estados Unidos también lo está analizando, algo cada vez más habitual antes de un lanzamiento masivo.

Los suscriptores de Google AI Ultra y los clientes de pago de la API serán los siguientes en probarlo, aunque todavía no podrán hacerlo desde su móvil.
En precio, Google quiere competir: Argon arranca con una tarifa promocional de 2 dólares por millón de tokens de entrada y 10 por millón de salida, lo que, según Artificial Analysis reduce el coste por tarea un 40% frente a GPT-6 Astra. Cuando termine la promoción, los precios subirán a 4 y 20 dólares respectivamente, un coste que se vuelve cuesta arriba en cuanto a uso intensivo.
La pregunta sigue en el aire: ¿es Argon realmente el mejor modelo del mundo? Los datos apuntan a que sí en el papel. La experiencia real de los usuarios, cuando llegue a sus smartphones y ordenadores, será la que dicte sentencia.
Fuente | 9to5Google















