
Desde la llegada de ChatGPT y la IA generativa hace unos años, la procedencia del contenido se ha convertido en uno de los mayores debates de Internet.
Al principio, las principales empresas tecnológicas respondieron añadiendo marcas de agua visibles en imágenes y vídeos para diferenciar lo real de lo artificial, evolucionando rápidamente hacia métodos invisibles con tecnologías como SynthID.
Ahora, OpenAI da un paso más allá en un terreno históricamente complejo: los textos generados por la IA. La empresa acaba de anunciar textGrain, una marca de agua que llevará el texto generado por ChatGPT.
ChatGPT añadirá marcas de agua invisibles en sus textos

OpenAI ha anunciado en su blog oficial el despliegue de su nueva tecnología de marca de agua invisible para textos, bautizada como textGrain.
Esta iniciativa responde en gran medida a las exigencias de la Unión Europea en materia de transparencia de la IA. Específicamente, a la nueva regulación del artículo 50 de la Ley de Inteligencia Artificial de la UE que entró en vigencia el pasado 2 de agosto de 2026.
En las próximas semanas, la función comenzará a implementarse progresivamente en los países de la UE y se extenderá al resto del mundo de manera paulatina. Esta herramienta introduce modificaciones sutiles pero estables en la selección de palabras del modelo, permitiendo identificar la autoría algorítmica con un alto grado de precisión técnica, sin sacrificar la naturalidad y legibilidad del texto.
¿Cómo funciona la marca de agua textGrain de ChatGPT?
Según el informe técnico de OpenAI, textGrain usa una marca de agua calibrada por entropía. En lugar de alterar drásticamente el texto, el modelo sesga de manera imperceptible la selección de los tokens en puntos donde el lenguaje permite múltiples opciones igualmente válidas.
Esta huella criptográfica invisible queda incrustada en la estructura sintáctica, volviéndose indetectable a simple vista para cualquier lector humano, pero perfectamente reconocible por los algoritmos de verificación autorizados.
En palabras más simples, es como si la IA dejara un rastro de migas secreto en el texto. Cuando ChatGPT duda entre usar dos palabras que significan lo mismo (feliz o contento), emplea una regla matemática oculta para decidir cuál poner. Para cualquier persona, el resultado final suena totalmente natural y limpio. Sin embargo, para OpenAI, ese patrón repetido de elección de palabras funciona como una huella digital que delata de inmediato el origen del contenido.
¿Cómo detectar la marca de agua de texto de ChatGPT?
A diferencia de las herramientas públicas que OpenAI ofrece para imágenes y audio en su sitio de verificación, la detección de textGrain en textos no estará abierta al público general.
OpenAI ha decidido restringir el acceso a esta herramienta de verificación exclusivamente a investigadores aprobados, instituciones académicas y organizaciones expertas seleccionadas.
Esto significa que, por el momento, no existe un método oficial ni accesible para que cualquier usuario compruebe de forma independiente si un texto contiene la marca de agua.
¿Cómo burlar la marca de agua de texto de ChatGPT?
Dado que el verificador público no está disponible para todo el mundo, no tienes de qué preocuparte por la nueva marca de agua de ChatGPT para sus textos.
Sin embargo, si deseas humanizar o pulir el texto para asegurarte de eliminar cualquier rastro, OpenAI ya reveló la vulnerabilidad clara de esta tecnología: la edición humana. Según las estadísticas del propio informe, al modificar entre el 10 y el 25 % de las palabras del texto generado, la tasa de detección cae drásticamente por debajo del 40 y 20 % respectivamente.
Por lo tanto, con solo reescribir o cambiar algunas palabras bastará para reducir muchísimo la efectividad de la marca de agua.
Y tú… ¿Crees que en un futuro cercano lograrán crear una marca de agua invisible para el contenido de IA que sea 100 % efectiva e invulnerable?














