
Las smartbands son dispositivos electrónicos de muñeca diseñados principalmente para monitorear la salud y tu ejercicio físico. Existen muchas en el mercado, pero hay dos que destacan entre la mayoría y esas son la Xiaomi Smart Band 11 y la Google Fitbit Edge. Y en esta entrada, decidimos compararlas para saber cuál es la mejor.
De antemano te adelantamos que tanto la Xiaomi Smart Band 11 como la Google Fitbit Edge tienen sus puntos fuertes y sus carencias, por lo que esta comparativa no será una donde un modelo supere totalmente al otro. Para que puedas entenderlo mejor, empezaremos mostrándote la tabla para que puedas ver las especificaciones de ambos modelos:
Xiaomi Smart Band 11 vs. Google Fitbit Edge: lo que te ofrecen ambos modelos
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Especificaciones
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Xiaomi Smart Band 11
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Google Fitbit Edge
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|---|---|---|
| Dimensiones y peso | 47,44 × 23,66 × 9,99 mm, sin contar el saliente del sensor cardíaco. 15,58 gramos sin correa. | 39,2 × 25,5 × 11,5 mm. 17,7 gramos sin correa. |
| Pantalla | 1,72 pulgadas, panel AMOLED y brillo de hasta 2.000 nits de pico, con ajuste automático. | 1,34 pulgadas, panel AMOLED, brillo ajustable y función Always-On Display (AOD). |
| Sensores | Acelerómetro, giroscopio, brújula electrónica, sensor óptico de frecuencia cardíaca y saturación de oxígeno en sangre (SpO₂) y sensor de luz ambiental. | Sensor óptico de frecuencia cardíaca, sensor de oxígeno en sangre (SpO₂), sensores eléctricos para el electrocardiograma (ECG), acelerómetro, giroscopio, altímetro, sensor de luz ambiental y sensor de temperatura cutánea. |
| Funciones | Más de 150 modos deportivos, seguimiento de la frecuencia cardíaca, medición de la saturación de oxígeno en sangre, monitorización del estrés, seguimiento del sueño con análisis y recomendaciones personalizadas, y seguimiento de la salud menstrual. | Más de 50 actividades deportivas, seguimiento continuo de la frecuencia cardíaca, medición nocturna de SpO₂ y variaciones de la temperatura cutánea, seguimiento del sueño y la recuperación, GPS integrado, altímetro, reconocimiento automático de ejercicios, ECG y seguimiento de tendencias de resistencia a la insulina y de presión arterial. Algunas funciones dependen del país, la aplicación y la suscripción a Google Health Premium; las tendencias de presión arterial no equivalen a mediciones clínicas en tiempo real. |
| Batería | 233 mAh. Carga magnética en aproximadamente 90 minutos y autonomía de hasta 21 días en condiciones de uso específicas. La autonomía real varía según las funciones activadas. | Autonomía de hasta 7 días. Con la pantalla siempre encendida (AOD), puede reducirse a un máximo aproximado de 2 días. Cuenta con carga magnética rápida. |
| Resistencia | 5 ATM (50 metros). | 5 ATM (50 metros) y certificación IP68. |
| Conectividad | Bluetooth 5.4. NFC únicamente en la versión que incorpora esta función; la disponibilidad depende del mercado. | Bluetooth 5.4 y GPS integrado. Compatible con la sincronización con el móvil y con funciones de navegación mediante Google Maps cuando está conectado al teléfono. |
| Compatibilidad | Android 8.0 o posterior e iOS 14.0 o posterior, mediante la aplicación Mi Fitness. | Android 11 o posterior e iOS 16.4 o posterior, mediante la aplicación Google Health. |
La pantalla de la Xiaomi Smart Band 11 destaca por su brillo y tamaño

La pantalla es uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir una pulsera inteligente, ya que determina la facilidad con la que puedes consultar tus notificaciones, estadísticas deportivas y datos de salud. En este apartado, la Xiaomi Smart Band 11 destaca por incorporar un panel AMOLED de 1,72 pulgadas y una resolución de 212 × 520 píxeles, con una frecuencia de actualización de hasta 60 Hz.
Además, su pantalla alcanza un brillo máximo de 2.000 nits y ofrece hasta 1.500 nits en modo HBM, con ajuste automático del brillo. Estas características facilitan la lectura de la información en exteriores, incluso cuando hay mucha luz ambiental.
Por su parte, la Google Fitbit Edge incorpora una pantalla AMOLED a color de 1,34 pulgadas, con brillo ajustable y función Always-On Display (AOD), que permite mantener información visible sin tener que activar la pantalla manualmente.
En términos de tamaño y brillo máximo, la Xiaomi Smart Band 11 es la opción más atractiva. Su panel ofrece más espacio para consultar los datos y unas especificaciones de brillo superiores. No obstante, la pantalla siempre encendida de la Fitbit Edge puede resultar práctica para quienes quieran consultar sus estadísticas de un vistazo.
La pulsera de Xiaomi es la reina en autonomía

La autonomía es otro factor importante al comparar estas dos pulseras. La Xiaomi Smart Band 11 incorpora una batería de 233 mAh y utiliza un sistema de carga magnética que necesita aproximadamente 90 minutos para completar una carga.
Según Xiaomi, puede alcanzar hasta 21 días de autonomía con un uso ligero. En condiciones de uso habitual, la duración estimada es de unos 10 días, mientras que con la pantalla siempre encendida puede reducirse a aproximadamente seis días.
La Google Fitbit Edge cuenta con una batería que hasta siete días de autonomía con una sola carga. Su sistema de carga magnética permite alcanzar el 100 % en aproximadamente 90 minutos. Además, cinco minutos de carga pueden proporcionar hasta un día de autonomía cuando la batería está baja.
Por tanto, la Xiaomi Smart Band 11 ofrece una mayor autonomía potencial, especialmente si utilizas la pulsera con una configuración que reduzca el consumo energético. Sin embargo, no sería correcto afirmar que triplica la duración de la Fitbit Edge en cualquier situación, ya que las cifras máximas se obtienen bajo condiciones de uso diferentes.
Funciones y sensores, dos apartados en los que la Google Fitbit Edge remonta

La Xiaomi Smart Band 11 está orientada al seguimiento de la actividad diaria, el ejercicio y determinados indicadores de salud. Incluye más de 150 modos deportivos, acelerómetro, giroscopio, brújula electrónica, sensor óptico de frecuencia cardíaca, pulsioxímetro y sensor de luz ambiental.
También permite monitorizar la frecuencia cardíaca, medir la saturación de oxígeno en sangre (SpO₂), realizar un seguimiento del estrés y del sueño, y registrar información relacionada con la salud menstrual. Entre sus funciones de descanso se incluyen herramientas de análisis y recomendaciones personalizadas para ayudar a mejorar los hábitos de sueño.
La Google Fitbit Edge, por su parte, ofrece más de 50 modos de ejercicio, además de reconocimiento automático de actividades, seguimiento de pasos, distancia, ritmo, minutos en zona activa y estimación del VO₂ máx. También incorpora seguimiento de la frecuencia cardíaca durante todo el día y herramientas para analizar el sueño y la recuperación.
En cuanto a los sensores, la Fitbit Edge dispone de acelerómetro, giroscopio, altímetro, sensores ópticos para medir la frecuencia cardíaca, sensores rojos e infrarrojos para estimar la saturación de oxígeno, sensores eléctricos compatibles con la aplicación de electrocardiograma (ECG), sensor de luz ambiental y sensor de temperatura cutánea.
Entre sus funciones de salud también figuran el ECG, la detección de fibrilación auricular y las notificaciones de frecuencia cardíaca irregular, alta o baja. Asimismo, Google anuncia herramientas para consultar tendencias mensuales de resistencia a la insulina y de presión arterial. Estas últimas muestran tendencias estimadas y no equivalen a medir directamente la insulina ni a obtener una lectura clínica de la presión arterial en tiempo real.
En consecuencia, la Fitbit Edge destaca por la amplitud de sus herramientas de seguimiento y análisis de la salud, mientras que la Xiaomi Smart Band 11 ofrece una amplia variedad de actividades deportivas y funciones cotidianas. Eso sí, ten en cuenta que la disponibilidad de determinadas herramientas de salud puede depender del país.
La conectividad es otro apartado donde la Fitbit Edge supera a su contraparte de Xiaomi

La conectividad es otro de los apartados en los que existen diferencias importantes entre ambos modelos. La Xiaomi Smart Band 11 utiliza Bluetooth 5.4 para conectarse al teléfono y sincronizar los datos. Para registrar rutas mediante el posicionamiento del móvil, necesita utilizar el GPS del teléfono vinculado, ya que no incorpora GPS independiente.
También existe una versión de la Xiaomi Smart Band 11 con NFC. Esta tecnología permite funciones adicionales compatibles con los servicios y mercados disponibles, aunque su presencia no garantiza que todos los sistemas de pago o tarjetas puedan utilizarse en cualquier país.
La Google Fitbit Edge incorpora Bluetooth 5.4 y GPS integrado, además de compatibilidad con GPS y otros sistemas de posicionamiento por satélite. Gracias al GPS integrado, puedes registrar las rutas de actividades al aire libre sin tener que llevar el teléfono contigo para obtener los datos de posicionamiento.
Por otro lado, la Fitbit Edge no posee NFC. Por ello, no debe considerarse una alternativa equivalente a la versión NFC de Xiaomi para las funciones que dependen de esta tecnología.
En este apartado, la Fitbit Edge es la opción más completa para quienes entrenan al aire libre y quieren registrar recorridos de forma independiente. La Xiaomi Smart Band 11, en cambio, puede ser suficiente para quienes suelen llevar el móvil durante sus entrenamientos y prefieren disponer de NFC cuando su versión y su mercado lo permiten.
Compatibilidad y resistencia: dos pulseras con ventajas diferentes

La compatibilidad con el teléfono es un aspecto que conviene comprobar antes de comprar cualquiera de estos dispositivos. La Xiaomi Smart Band 11 es compatible con teléfonos que ejecuten Android 8.0 o posterior e iOS 14.0 o posterior. Para sincronizar los datos y utilizar sus funciones, necesita la aplicación Mi Fitness.
La Google Fitbit Edge requiere Android 11 o posterior o iOS 16.4 o posterior, además de una cuenta de Google y la aplicación Google Health. En consecuencia, la Xiaomi Smart Band 11 admite versiones más antiguas de ambos sistemas operativos, lo que puede facilitar su uso con teléfonos que ya tienen algunos años.
En cuanto a la resistencia, la Xiaomi Smart Band 11 ofrece una clasificación de 5 ATM, adecuada para nadar en aguas poco profundas y realizar actividades acuáticas compatibles con las indicaciones del fabricante. No está diseñada para buceo ni para situaciones de alta presión, y la resistencia al agua puede disminuir con el tiempo.
La Google Fitbit Edge también cuenta con resistencia al agua de 5 ATM y certificación IP68. La primera clasificación se refiere a la resistencia al agua en condiciones de ensayo, mientras que IP68 corresponde a la protección frente al polvo y al agua en las condiciones especificadas para el producto.
Por tanto, no sería correcto concluir que la Fitbit Edge es automáticamente más resistente al agua solo por disponer de IP68: ambos dispositivos cuentan con una clasificación de 5 ATM. La certificación IP68 sí aporta información adicional sobre su protección frente al polvo.
La Xiaomi Smart Band 11 gana en compatibilidad con sistemas operativos antiguos, mientras que la Fitbit Edge añade una certificación de protección frente al polvo. En ambos casos, conviene respetar las instrucciones de uso y las limitaciones de resistencia indicadas por el fabricante.
Conclusión: ¿cuál merece más la pena, la Xiaomi Smart Band 11 o la Google Fitbit Edge?

Después de comparar las principales características de ambas pulseras, podemos concluir que la Xiaomi Smart Band 11 destaca por su pantalla, su autonomía máxima, la variedad de modos deportivos y su compatibilidad con teléfonos más antiguos. Es una opción interesante para quienes buscan un dispositivo ligero, con buena autonomía y funciones para registrar su actividad cotidiana sin gastar demasiado.
La Google Fitbit Edge, por su parte, sobresale por su GPS integrado, sus herramientas avanzadas de seguimiento de la salud, el análisis del sueño y la recuperación, y sus funciones de ECG. También ofrece resistencia al agua de 5 ATM y protección IP68, además de carga rápida para situaciones puntuales.
Eso sí, algunas funciones de salud de la Fitbit Edge dependen de la disponibilidad regional y de los requisitos del servicio. Asimismo, las tendencias de presión arterial y resistencia a la insulina no deben confundirse con mediciones médicas directas.
Así pues, la mejor elección depende de tus prioridades. Si buscas una pulsera económica, con una pantalla amplia, numerosos modos deportivos y una batería duradera, la Xiaomi Smart Band 11 es una candidata muy interesante. Si prefieres GPS integrado y herramientas más avanzadas para analizar tu actividad y determinados indicadores de salud, la Google Fitbit Edge puede justificar su mayor precio.
¿Y qué hay del precio?
El precio es uno de los aspectos en los que más se diferencian ambas pulseras inteligentes. La Xiaomi Smart Band 11 está disponible en España por 59,99 € en su versión estándar, mientras que la Xiaomi Smart Band 11 NFC cuesta 79,99 €. La diferencia de 20 euros corresponde a la variante que incorpora conectividad NFC.
Por su parte, la Google Fitbit Edge tiene un precio oficial de 179,99 € en Google Store España. Esto supone una diferencia de 120 euros respecto a la versión estándar de Xiaomi y de 100 euros frente a la versión con NFC.
En definitiva, la Xiaomi Smart Band 11 resulta considerablemente más económica, tanto en su versión estándar como en la que incorpora NFC. Si buscas una pulsera para registrar tu actividad diaria, controlar tus entrenamientos y consultar tus estadísticas sin realizar un gran desembolso, el modelo de Xiaomi ofrece una alternativa más asequible.
La Fitbit Edge, en cambio, requiere una inversión mayor que puede interesar a quienes valoren especialmente sus funciones avanzadas de seguimiento de la salud y el GPS integrado.
Y tú, ¿prefieres la Xiaomi Smart Band 11 por su precio o la Google Fitbit Edge por sus funciones avanzadas?















