Facebook infeliz

Facebook es esa red social que todo el mundo usa, de hecho, hoy mismo me he dado cuenta de nuevo que, sí tu cumpleaños no está en Facebook, eres inmortal. Es decir, si tu cumpleaños no está en Facebook nadie se acordará de él a menos esos que sigan recibiendo un recordatorio por el correo de la vieja cuenta de messenger (pasa, creanme).

Y es que Facebook se ha convertido en algo tan usado que la gente necesita entrar a su cuenta de Facebook y ver nuevos me gusta, mensajes, etc. todo para sentirse más felices (es similar a fumarse un cigarro pero un poco más sano). Pero… ¿por qué Facebook nos hace infelices?

¿Por qué Facebook no nos deja ser felices?

Dejando a un lado los estudios me gustaría basarme en la experiencia personal y entender por qué Facebook no nos ayuda o no nos deja ser todo lo felices que deberíamos.

Tengo varios amigos e incluso yo lo he llegado a hacer por una temporada (actualmente sería imposible por motivos ajenos a mi persona) que han sido capaces de borrar Facebook o, en algunos casos, han sido capaces de dejar de usar Facebook. Liberarte de esta carga te lleva a un nivel de felicidad diferente por varios motivos, no es una sola la razón, no es solo la ansiedad que te crear entrar y ver que no hay nada sino que hay más cosas importantes por las que Facebook no nos deja ser felices.

Facebook hace que perdamos la percepción de la realidad

  • Facebook no es lo que parece – Vemos los perfiles de los otros usuarios en Facebook y ahí todo es bueno, nos hace pensar (el ser humano es muy dado a comparar) que somos menos que otros usuarios, vemos sus perfiles perfectos y pensamos que nuestra vida es peor y a veces la realidad difiere demasiado.
  • No tenemos ansiedad – Si dejamos de usar Facebook dejamos de recibir e interaccionar con una gran cantidad de usuarios que no vemos en la vida real (normalmente) por lo que atendemos a menos cosas pero lo hacemos mejor.

Dejar Facebook te permite ser más decisivo, entusiasta, preocuparte menos, ser más solitario y a la vez descubrirte a ti mismo lejos del estrés que te produce la red social y es que cuanto más la uses, más adicto te vuelves a ella. Obviamente te vas a perder muchas cosas pero los acontecimientos importantes suceden en la vida real. No podemos olvidar que Facebook no es la realidad.

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