Hace unos meses analicé a fondo el Huawei P30 Pro en este artículo, en donde os contaba las bondades del teléfono después de varias semanas de uso. Sin embargo, no hay como probar un terminal durante meses como móvil personal para saber si realmente vale o no la pena, así como ratificar algunas de las cosas (o matizar) que nos hemos encontrado en las primeras semanas de uso.

¿Sigo pensando que el Huawei P30 Pro es la mejor experiencia de la gama alta? ¿Ha habido problemas durante todo este tiempo? A continuación os lo cuento, prestar atención.

¿Qué opino del Huawei P30 Pro tras probarlo 6 meses?

Una de las primeras cosas por las que puedo empezar tras 6 meses de uso es que nunca antes había sentido que ya no necesito cambiar de teléfono. Hasta la fecha había notado lagunas con otros terminales (de batería, de cámara, etc.). Pero con el Huawei P30 Pro he perdido esa sensación de necesitar más. El teléfono es completamente solvente en todos los sentidos y eso dice mucho de Huawei. Sin embargo, todos los problemas de la marca China con Estados Unidos han hecho que miles de personas se comprasen teléfonos de otras marcas y no saben lo que se están perdiendo con esta bestia.

Sigo pensando que el Huawei P30 Pro es el móvil perfecto para todo aquel que busque una gran cámara (sobre todo polivalente), mucha batería (hasta 2 días y medio con uso intensivo) y no quiera complicaciones. Es un teléfono que te lo da todo y actualmente por un precio bastante interesante, que suele rondar los 700€.

Probamos P30 Pro de Huawei medio ano

Especificaciones del Huawei P30 Pro

Características
Huawei P30 Pro
Dimensiones y peso158 x 73,4 x 8,41 mm con un peso de 192 gramos.
Pantalla6,47″ OLED, con relación de aspecto 19,5:9 y resolución Full HD+.
ProcesadorKirin 980 con gráfica Mali G76.
RAM8 GB de RAM.
Almacenamiento128 o 256 GB ampliables con tarjeta de memoria.
Cámara trasera40MP SuperSpectrum (f/1.6) + 20 MP (ultra gran angular, f/2.2) + 8 MP (Zoom 5x, f/3.4, OIS) + Cámara TOF
Cámara frontal32 MP (f/2.0)
Conectividad y extrasDual-SIM 4G, Bluetooth 5.0, WiFi AC, infrarrojos, GPS y conector USB Tipo C.
Batería4.200 mAh con carga super rápida de 40W y carga inalámbrica. Incluso permite cargar otros dispositivos.
Sistema operativoEMUI 9.1 corriendo sobre Android 9 Pie (pronto recibirá Android 10 con EMUI 10).

No es el más potente del mercado, ni actualmente es el que tiene la mejor cámara después de que el Galaxy Note 10 le haya arrebatado esa posición pero sigue siendo un top en todos los sentidos, aunque a veces podemos echar en falta potencia para ciertos juegos (si nos ponemos muy exigentes).

La gráfica de los Kirin no es como la que montan los Snapdragon, por ejemplo. Si vamos a jugar a los juegos más exigentes no tendremos problemas pero otros móviles de otras marcas sí pueden correr con más potencia gráfica algunos juegos, aunque eso no va a ser un problema para casi nadie. Puedo estar seguro de que el teléfono tiene potencia para 3 o 4 años con un gran rendimiento (otra cosa es que la guerra comercial con China le permita tener actualizaciones durante todo ese tiempo, esperemos que sí).

El Huawei P30 Pro tiene un buen diseño y se hace cómodo en la mano

Ya había comentado anteriormente que su pantalla de 6,47 pulgadas AMOLED curvada le daba un buen diseño, ergonomía y a su vez una gran calidad de imagen. No es un panel QHD pero en ningún momento he notado falta de definición ni nada parecido. El notch en forma de gota de agua a penas molesta, y es mucho mejor que el notch tipo iPhone, aunque renuncia al LED de notificaciones. A esto último me he acostumbrado activando la pantalla cuando llega una notificación, y la batería no sufre demasiado.

Tampoco he sentido que pese a su tamaño y peso, se me haga incómodo. Al final te acostumbras y la gente todavía sigue flipando cuando ve su degradado de color y lo bonito que es. Es un teléfono que se raya fácil sin funda, pero con ella (la transparente que viene en la caja) se protege y no sufre. Otra de las cosas que me ha gustado es el lector de huellas en pantalla que funciona genial, salvo cuando salgo de la ducha o tengo las manos algo húmedas y debo introducir la contraseña.

El “problema” que sí he encontrado es que no tiene jack de auriculares y a mí que me gusta usar auriculares normales, a veces me ha incomodado un poco pero se soluciona con un simple adaptador o usando los auriculares que vienen en la caja. Tampoco es para no comprarlo por un detalle así, puesto que es algo habitual en otros terminales. Hasta Samsung lo ha eliminado con el Note 10.

La cámara del P30 Pro es estupenda, pero a veces no me convence

Ya os comentamos en su lanzamiento que la cámara del Huawei P30 Pro usaba una configuración diferente a los demás móviles (el sensor RYYB), renunciando a unos verdes puros. Eso ha hecho que en muchas ocasiones (y sobre todo fotografiando paisajes) haya sentido que las fotos tienen un color raro. No es que sea malo, pero es raro y a veces eso a un fan de la fotografía puede no gustarle o incluso no acostumbrarse a eso. La mayoría de la gente no lo notará, eso también es importante aclararlo.

La polivalencia que te da la cámara con un zoom 10x híbrido muy logrado y su perfecto modo retrato valen la pena pese a este pequeño “problema”. Si queréis ver más sobre la cámara del P30 Pro aquí tenéis un análisis de cámara completo pero también os dejo con algunas fotos que he hecho durante este tiempo. Su modo noche y modo macro están genial, en ese sentido es un móvil muy completo.

También graba vídeo muy bien, siempre y cuando no sea grabar agua porque no lo hace del todo bien debido a la naturaleza de su sensor, aunque lo han ido mejorando con actualizaciones. Tampoco graba 4K a 60 FPS (sí a 30) y aunque yo nunca lo hubiera usado, es un dato a tener en cuenta para los que lo necesiten. Aquí os dejo algunas de las impresionantes fotos que ha dejado en mi Galería el P30 Pro de Huawei.

El rendimiento es bueno, y la autonomía brutal

Mucha gente escucha hablar de que el rendimiento de los Kirin no está a la altura de los Snapdragon y eso es así, pero solo en los benchmarks. Vengo de usar Snapdragon y lo cierto es que jamás he notado lag al momento de usar el móvil ni tampoco con juegos. Con el P30 Pro jamás sentirás que necesitas más potencia con un uso intensivo o normal. Al final los benchmarks lo que hacen es exprimir el móvil en situaciones hipotéticas que en el día a día nunca se dan. Tampoco he notado nunca un calentamiento excesivo salvo en verano con el sol directo, y eso quiere decir que el móvil refrigera bien.

Hasta 3 días de batería

Y lo más importante de todo el hardware es precisamente la eficiencia del mismo, apartado en el que este P30 Pro saca un 10. Lo habitual es que la batería me dure 2 días con 8 o 9 horas de pantalla y sin llegar con el móvil apagado al segundo día. En muchas ocasiones con un uso más normal he rozado los 3 días o incluso llegado a ellos. En ese sentido es un móvil que está genial y también incorpora tanto carga inalámbrica como la posibilidad de cargar otros móviles inalámbricamente o por cable.

Huawei P30 Pro tras 6 meses de uso

Otra de las cosas que suma en la experiencia es EMUI, una capa muy fácil de usar, que recibe actualizaciones de seguridad cada mes y donde Huawei trabaja para pulirla al máximo. Jamás se me ha quedado pegado en una app ni nada por el estilo. Me ha cambiado la forma en que veía esta capa de software y me ha hecho olvidar algunas a las que les tenía tanto cariño.

¿Vale la pena comprarlo hoy en día?

Mi conclusión es que si necesitas un móvil con buena autonomía, top y que no te cueste mil euros este es el mejor que puedes encontrar. Lo puedes comprar en Amazon España (la mejor garantía) por un precio que ronda los 699€, un importe realmente bueno si tenemos en cuenta el precio de sus rivales. El Huawei P30 Pro es de los mejores gama alta del mercado y seguirá en forma por un largo tiempo.

 

Nota del autor: a día de hoy, para mí personalmente, no creo que haya un móvil que cubra mejor mis necesidades. Ya sabemos que no todo el mundo prioriza las mismas cosas, pero si me preguntáis mi opinión esta es la más sincera que os puedo dejar.

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