clash royale 5 razones para jugar

Clash Royale es un juego increíble, pero pondría la mano en el fuego a que tú también has sentido esa ira incontenible cuando pierdes contra un chocero, o ese típico sin-nombre que pone la torre inferno en el medio y medio para que no llegue tu montapuercos. ¿A que sí? Hay muchísimas razones para disfrutar de un pedazo juego, pero hay 5 cosas que a mi personalmente me hacen odiar Clash Royale como si no hubiera un mañana. ¿Te las cuento?

Algunas razones para odiar Clash Royale

Ya hemos hablado varias veces de que Clash Royale ultimamente se está convirtiendo en un pay-to-win, y es una de las razones por las que muchos de nosotros, jugadores habituales, tenemos que dejar de jugar unos minutos tras perder una o dos partidas. Es frustrante de verdad.

Duele en el alma ver cómo cada dos por tres te gana un jugador chino con las cartas al máximo, que realmente no es mejor que tú, pero obviamente por estadísticas te va a aplastar. Típico gemero.. ¿Por qué los jefazos de Supercell no juntan a esos jugadores entre ellos? No, tiene que juntarnos a nosotros que sufrimos para conseguir una carta épica sin comprar gemas. Tiene todo el sentido del mundo claro.

Aquí van mis cinco razones para odiar a Clash Royale, aunque siga disfrutando del juego:

Los gemeros

No hay nada peor que un gemero. Ya se que Clash Royale es un juego gratuito, y que gracias a los gemeros, que invierten miles de euros en comprar su bajara, podemos disfrutar de este juego todos los días. Pero claro, señores de Supercell, entiéndanos: odiamos a los gemeros.

Y como es normal, la raza del gemero no está contenta con tener las mejores cartas del juego, si no que además tiene que aplastar a la raza inferior con su brutal mazo de legendarias. Es que si no no disfruta, es normal. Al tigre le gusta más cazar que ser alimentado, ¿verdad? Pues con los gemeros pasa lo mismo.

Los gemeros nos necesitan para ser felices, y por supuesto, no sin reírse de ti un buen rato después de haberte dejado las dos torres temblando. Risa, risa, “Gracias”, y “Llorar”, son las emociones que te envía un buen gemero después de haberte ganado con su “superioridad” estratégica de billetes verdes.

Odio en estado puro.

El que te destroza por detrás

Torres, chozas, tesla o tumba. Todo vale para un buen puerco sin montura que lo único que sabe hacer es mandarte al minero y el barril de duendes desde atrás, mientras se esconde en su torre de marfil. Y se ríe a carcajadas viendo como te estampas una y otra vez contra su defensa. “Risa”, “Risa”, “Vaya…”

Además, este tipo de jugador ultimamente ha aumentado el nivel de trolleo hasta un límite infinito, gracias a algunos complementos tan divertidos como el congelar, veneno, zap o bola de fuego. Todo sirve para que no puedas destrozar a sus goblins y minero. Poco a poco te va destrozando desde atrás hasta que acaba contigo.

Utilizar las cartas como a uno más le guste es loable, pero este tipo de mazos lo único que consigue es hacerte perder los nervios. Sobre todo si tu mazo no incluye algo potente como un rocket. Si no, por lo general, es imposible llegar a su torre.

Odio en estado puro, segunda parte.

Chozeros y recolectores

Si tu mazo es como el mío, y tienes muchas tropas vulnerables al daño de fuego, sabrás bien de qué te hablo. De aquí a unos meses está muy de moda el Horno entre los choceros. Aunque no es una choza en sí misma, denominaremos a este perfil de jugador como tal, ya que utiliza la misma estrategia de desgaste. Además de obtener un extra de daño contra tropas débiles al fuego, como los esbirros.

Recolectores a punta pala por todas partes. Cuanto más pueda crear mejor. Y poco a poco va creando Hornos, muchos Hornos, complementados con tropas “tanke” como el mini Pekka o el Megaesbirro que te van dejando sin elixir. Es tremendamente frustrante, y realmente te cabrea tanto que acabas por desesperarte.

El impulso del bonus de elixir es como la paga extra para un chocero. La felicidad máxima. En ese momento puede llevar al máximo su potencial choceril enviándonos miles de espíritus de fuego que en unos pocos segundos se llevarán todo lo que encuentren por el camino.

Tú pensamiento en ese momento es homicida como mínimo. Y lo único que haces es repasar toda la genealogía del chocero. Es increíble que a día de hoy todavía no haya habido ninguna desgracia con este tipo de jugadores.

La ballesta ha vuelto

Sí señoras y señores. La ballesta ha vuelto más fuerte que nunca. La ballesta, típica de mazos troll, vuelve a estar entre nosotros en torneos y en todo tipo de batallas.

Normalmente el jugador con este tipo de mazos, que denominaremos a partir de ahora como el “Robin Hood” de Clash Royale, no suele enviarnos ninguna emoción. La vergüenza es algo que ha asimilado en su foro interno por utilizar esta carta tan rastrera.

Destrozará nuestras torres poco a poco con su ballesta, en silencio, mientras defiende su “arco” con magos de fuego, espíritus o una torre bombardero. Como no tengas un Rocket, es la gran mayoría de casos, estás perdido. Su objetivo es defender su preciada arma de rata rastrera, por encima de todo.

Como dato interesante: cuenta la leyenda que se han dado casos en los que se juntan en un combate dos “Robin Hood” de Clash Royale, pero han llegado a un pacto de caballeros entre ellos. Empatan para seguir “robando a los pobres”, en silencio. Siempre en silencio.

Gigante noble y chispitas

Presionas sobre “Batalla” tranquilamente, esperando que no te toque uno de los engendros anteriores. ¿Conseguido? Más o menos. Más bien menos. Te ha tocado un mazo chispitas, gigante noble y un “extra” divertido. Este podemos denominarlo como el mazo del gigante poco noble.

Empieza desde atrás poniendo a chispitas. Pasan los segundos y ves cómo poco a poco se acerca hacia tu torre. La verdad es que Supercell ha conseguido retratar muy bien cómo se sentirían en la Edad Media desde dentro de un castillo, cuando veían llegar un ariete. Justo antes del llegar al río, aparece el gigante noble, fiel protector de chispitas.

Y por si fuera poco, el combo se complementa con una carta que sí que es noble, como un megaesbirro, unos espíritus de fuego o mago de fuego. Pero que se convierte en el mazo más rata de Clash Royale al utilizarlo todo junto. Como deben disfrutar al ver llegar toda la “fiesta”, como decía Tony Stark.

Qué ira interior. En ese momento Clash Royale te convierte en un monstruo ansioso de sangre.

1, 2 y 3, yo me calmaré,

todos los veréis

Estos son algunos de los mazos contra los que vas a cruzarte sí o sí, y que realmente te harán odiar Clash Royale más que cualquier otra cosa del mundo. Lo peor de todo es que la respuesta de muchos jugadores que utilizan este tipo de mazos siempre es la misma: ¿y por qué no lo usas tú?

Pues porque no me da la gana. Puede que mi mazo no sea el que más “honor” tenga, ni mucho menos, pero creo que esas combinaciones no tienen mérito ninguno. Dan muy poco juego realmente, tanto al que las usa como al que combate contra ti.

Eso sí, si te gusta reirte de los demás, te recomiendo totalmente utilizarlas contra otros jugadores de Clash Royale. Conseguirás que más personas como yo odien por momentos Clash Royale. ¡Pero cuidado con el Karma!

¿Qué tipos de mazos o estrategias te hacen a ti odiar Clash Royale?

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