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En Google creían que los móviles modulares serían el futuro pero si somos un poco conscientes de que iPhone, con un teléfono mucho más cerrado y menos personalizable que ninguno, triunfa, es un poco loco pensar que el móvil modular es el futuro.

El móvil modular sería el futuro sino fuese un negocio pero como las compañías quieren dinero y rendimiento de su dinero eso no es posible. Los móviles modulares son algo pasado y al igual que le ha pasado a los ordenadores de sobremesa, la gente quiere dispositivos funcionales y simples, nada de configuraciones bajo demanda. Los móviles modulares, a día de hoy, han llegado a morir antes de aparecer en el mercado y eso es preocupante.

lg g5

¿Por qué han desaparecido los móviles modulares?

La era de los smartphones no sabemos cuánto durarán y parece que el futuro dependerá de algún wearable que lo haga realmente bien. Es cierto que los smartphones se resisten a morir con el paso del tiempo pero no sabemos qué compañía será capaz de dar en el clavo para ofrecernos algo revolucionario, algo que realmente pueda sustituir al móvil.

No terminamos de tener claro cuándo un smartwatch podrá sustituir a un móvil pero lo cierto es que seguramente pase. El futuro necesita un cambio y no sabemos cuál será el cambio en cuestión. Si los móviles están destinados a morir ni que hablar de los móviles modulares, algo que parece haber muerto antes de ser lanzado.

¿Un móvil modular con Android?

Ya es difícil montar Android en miles de móviles como para ahora hacer posible que Android funcione bien en muchos móviles diferentes, con configuraciones diferentes cada uno. Los ingenieros de los proyectos con móviles modulares han tenido muchos problemas, incluso hasta de comunicación entre los diferentes módulos.

A pesar de rediseñar el protocolo de comunicación entre móviles Google no ha terminado de adaptar Android a estos y parece que como todavía le quedaban muchos años, Google ha decidido cerrar el proyecto y dejarlo congelado.

El móvil modular es un obstáculo constante y parece que, aún saliendo al mercado, sería algo caro y poco funcional, solo hay que ver el fiasco de LG con el LG G5, un móvil semi-modular que no ha logrado captar las ventas que todo el mundo esperaba. La gente ya tiene bastante con gastarse 600 euros en un móvil, no necesita un añadido que cueste 100 o 200 euros para no cambiar de móvil.

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