
Si tu teléfono Android ya tiene unos años o notas que va cada vez más justo de rendimiento, hay un ajuste poco conocido que puede marcar la diferencia, ¿cuál? El límite de procesos en segundo plano.
No es una solución mágica, pero bien configurada puede ayudar a que el sistema gestione mejor la memoria RAM y se sienta más fluido en el día a día.
Eso sí, hablamos de una opción avanzada, pensada sobre todo para móviles con poca memoria RAM, así que conviene entender bien qué hace antes de activarla.
¿Qué es el límite de procesos en segundo plano y para qué sirve?

Android está diseñado para mantener aplicaciones en ejecución incluso cuando no las estás usando. Así, cuando vuelves a abrirlas, lo hacen más rápido. El problema llega en móviles con 2 o 3 GB de memoria RAM, donde ese equilibrio se rompe fácilmente.
Al activar el límite de procesos en segundo plano, le estás diciendo al sistema que solo permita mantener un número específico de apps activas a la vez (por ejemplo, 2, 3 o 4). Cuando supera ese límite, Android cierra directamente las apps más antiguas en lugar de dejarlas “en espera”.
Esto tiene dos efectos claros:
- Libera RAM de forma más agresiva.
- Evita que el sistema use memoria virtual en el almacenamiento, algo lento y poco eficiente en móviles antiguos.
Cómo activar el límite de procesos en segundo plano paso a paso
Al igual que otros ajustes avanzados que tiene Android, como el que permite poner la barra de navegación de color negro, esta opción está escondida dentro de las Opciones de desarrollador, que no vienen activadas por defecto.
Debes realizar estos pasos para activar dichas opciones:

- Entra en los “Ajustes” de tu móvil.
- Accede al apartado “Acerca del teléfono”.

- Ingresa en “Identificadores del dispositivo”.
- Presiona 7 veces sobre “Número de compilación”.
- En segundos, verás el mensaje “Ya eres desarrollador”.
Habiendo activado ese ajuste avanzado, tendrás que llevar a cabo estos pasos:

- Regresa al menú principal de los “Ajustes” de tu teléfono.
- Entra en “Sistema”.
- Accede al apartado “Opciones para desarrolladores”.

- En la sección “Aplicaciones”, debes presionar en “Límite de procesos en segundo plano”.
- Allí podrás elegir el límite que deseas establecer.
¿Qué opción conviene elegir?
No basta con elegir una opción y listo; la elección debe estar basada en la cantidad de memoria RAM que tiene tu teléfono:
- Móviles con 2 GB de memoria RAM: 2 o 3 procesos.
- Móviles con 3 GB de memoria RAM: 4 procesos.
- Móviles con 4 GB o más: lo mejor es no tocar este ajuste.
Ventajas reales de usar este ajuste
Bien configurado, este límite puede hacer que el móvil responda mejor al abrir apps, reducir pequeños tirones y mejorar ligeramente la autonomía. Al cerrar procesos en lugar de dejarlos “hibernando”, también se evita que algunas apps sigan consumiendo batería o datos en segundo plano.
Además, combinándolo con versiones Lite de apps como Facebook, Instagram o TikTok, el resultado suele ser bastante más estable en móviles modestos.
No todas son ventajas
Al limitar los procesos, algunas apps se cerrarán por completo y tendrán que cargarse desde cero cada vez que las abras. Esto puede hacer que ciertas tareas tarden más o que pierdas notificaciones de apps cerradas.
Por eso, lo ideal es probar distintos valores durante unos días y encontrar el equilibrio que mejor se adapta a tu uso.















