
La serie Samsung Galaxy S26 se presentará este 25 de febrero, y como es tradición, la expectación por sus procesadores está por las nubes. Sin embargo, las filtraciones ya apuntan a un déjà vu que los seguidores de la marca conocen bien: la brecha entre Snapdragon y Exynos vuelve a ser protagonista.
Mientras que el Galaxy S26 Ultra montará el Snapdragon 8 Elite Gen 5 en todos los mercados, los Galaxy S26 y S26+ podrían verse lastrados en ciertas regiones por el Exynos 2600, reviviendo el eterno debate sobre la dualidad de procesadores en la gama alta de Samsung.
Gracias a los datos recopilados por TechManiacs, las pruebas sitúan al Snapdragon 8 Elite Gen 5 como el chip a batir, dejando al Exynos 2600 en una posición de desventaja ya vista en generaciones anteriores. Este panorama plantea interrogantes sobre la experiencia que ofrecerán los modelos con chip propio de Samsung, especialmente en un año donde la inteligencia artificial y el rendimiento gráfico son cruciales.
El Galaxy S26 Ultra con Snapdragon deja atrás al S26 estándar en potencia

Los resultados filtrados, obtenidos de la famosa plataforma de benchmark Geekbench 6, revelan que el buque insignia de la familia Galaxy S26 no solo mantiene su estatus, sino que amplía la distancia técnica respecto a sus hermanos menores.
En la prueba de un solo núcleo, el salto es más que evidente. El Galaxy S26 Ultra, equipado con una versión overclockeada del Snapdragon 8 Elite Gen 5 «para Galaxy», alcanza los 3.724 puntos, mientras que el Galaxy S26 con el nuevo Exynos 2600 se queda en 3.197 puntos. Esta diferencia de un 16% se explica, en gran parte, por la frecuencia de reloj: los núcleos Prime Oryon V3 del Snapdragon funcionan a 4,74 GHz, frente a los 3,80 GHz del núcleo ARM C1-Ultra del Exynos. La brecha es de casi un gigahercio, lo que se traduce en una ventaja aplastante para el modelo Ultra en tareas que exigen el máximo rendimiento inmediato, como la apertura de aplicaciones o la navegación más fluida.
Curiosamente, la historia cambia cuando miramos el rendimiento multinúcleo. Aquí, las diferencias se reducen drásticamente: el Snapdragon del S26 Ultra obtiene 11.237 puntos, mientras que el Exynos del S26 estándar alcanza los 11.012 puntos, una diferencia de apenas un 2% que entra dentro del margen de error. Este empate técnico se debe a la diferente arquitectura de ambos chips; mientras el Snapdragon 8 Elite Gen 5 opta por una configuración de 8 núcleos (2+6), el Exynos 2600 apuesta por un diseño deca-core (1+3+6) que le permite equilibrar la balanza cuando todos los núcleos trabajan en conjunto.
En cualquier caso, los tres modelos de la gama partirán de unos sólidos 12 GB de RAM, con la variante Ultra de 1 TB como única candidata a alcanzar los 16 GB.
Déjanos tu opinión… ¿qué piensas de esta diferencia de potencia entre los modelos de la serie Galaxy S26?















