Beelink ME Pro review

Después de nuestra experiencia con el Beelink ME mini el año pasado, la marca vuelve a la carga subiendo el listón con el Beelink ME Pro. Como bien indica su apellido, este modelo es un salto de nivel. Si antes hablábamos de almacenamiento SSD, ahora nos encontramos con un equipo híbrido que combina dos bahías SATA para discos duros tradicionales (ideales si buscas fiabilidad a buen precio) con tres ranuras SSD M.2 para una velocidad de infarto.

Pero la cosa no se queda ahí. Beelink ha pensado en los usuarios más exigentes, integrando un puerto 5 GbE y un chasis metálico de diseño modular, una declaración de intenciones para quienes buscan un NAS o mini PC capaz de actualizarse y durar toda la vida.

Ya tenemos el Beelink ME Pro en nuestra mesa de pruebas, listo para ser analizado a fondo. Si buscas capacidad, versatilidad y construcción de calidad, te adelanto que este dispositivo tiene todas las papeletas para ser tu próxima gran inversión. ¡Acompáñanos a descubrir todo lo que ofrece!

Beelink ME Pro: un NAS de 2 bahías muy elegante y compacto, pero con grandes capacidades

Beelink ME Pro mini pc nas
El Beelink ME Pro es un mini PC con dos bahías para usarlo como NAS

El Beelink ME Pro es un mini PC especialmente diseñado para el almacenamiento doméstico y crear tu propia nube. Cuenta con un chasis metálico ultracompacto, que ocupa la mitad que un NAS tradicional de dos bahías, y consume relativamente poco (unos 22 W en promedio).

Su gran valor diferencial es su arquitectura modular, que permite intercambiar placas base (Intel, AMD o ARM) para asegurar años de vigencia. Pese a su tamaño, no sacrifica potencia: monta procesadores Intel Serie N y conectividad 5 GbE, todo gestionado por un sistema de refrigeración silencioso y un diseño que facilita su limpieza. Esta es su ficha técnica:

Características
Beelink ME Pro
Dimensiones y peso 166 x 121 x 112 mm. 2,1 kg.
Procesador Intel Dual Lake N95
– 4 núcleos y 4 hilos
– Frecuencia máxima: 3,4 GHz
Intel Twin Lake N150
– 4 núcleos y 4 hilos
– Frecuencia máxima: 3,6 GHz
Gráfica N95: Intel® UHD 1200 MHz
N150: Intel® 1000 MHz 24EU
RAM 12 GB / 16 GB en formato LPDDR5 con velocidad de 4800 MHz (soldada, no reemplazable).
Almacenamiento 1x SSD M.2 2280 PCIe 3.0 x2 (máximo 4 TB)
2x SSD M.2 2280 PCIe 3.0 x1 (máximo 4 TB)
2x Disco duro SATA de 2.5 / 3.5 pulgadas (hasta 30 TB cada uno).
Conectividad inalámbrica WiFi 6 y Bluetooth 5.4.
Puertos 1x USB-C (datos de 10 Gbps y admite salida de vídeo)
1x USB-A 3.2 de 10 Gbps
2x USB-A 2.0 de 480 Mbps
1x LAN de 2.5G (Intel i226-v)
1x LAN de 5G (Realtek RTL8126)
1x HDMI (Max 4K 60 Hz)
1x Jack de 3.5 mm para audio
1x Entrada de alimentación DC.
Sistema operativo Windows 11 Home preinstalado, pero el usuario tiene libertad para instalarle Linux, Proxmox, ESXI, TrueNAS, entre otros.
Adaptador  Entrada: 200–240 V, 50–60 Hz
Salida: 19V – 6,32 A.
Contenido de la caja 1x NAS Beelink ME Pro
1x Cable HDMI
1x Manual de usuario
1x Adaptador de corriente de 120 W
1x Cable de red
1x Tornillos para discos duros de 3.5″ y 2.5″
1x Destornillador.

Estética Marshall, cuerpo de metal y diseño modular para un mantenimiento y evolución sin límites

A diferencia de los NAS convencionales, el Beelink ME Pro sorprende por un diseño compacto y elegante que se aleja de la estética industrial. Su frontal mallado y el logo en cursiva le confieren un aire minimalista que recuerda inevitablemente a los icónicos altavoces Marshall. Es una apuesta por la sobriedad que me encanta, ya que permite que el equipo pase totalmente desapercibido en cualquier estancia.

Con unas dimensiones de apenas 166 x 121 x 112 mm y un peso de 2 kg sin discos, este cubo gris de esquinas redondeadas es incluso más bajo que un iPhone. Su tamaño lo hace ideal para colocarlo sobre un escritorio o cualquier mueble con total discreción, sin sacrificar una construcción metálica robusta pensada para durar toda la vida.

Lo más destacado es su arquitectura modular. No solo permite gestionar con sencillez los discos duros y las unidades SSD, sino que incluso la placa base es intercambiable. Esto significa que, aunque el mini PC venga de serie con un Intel N150 o N95, podrías sustituirlo en el futuro por una plataforma AMD o ARM, asegurando que el hardware no quede obsoleto.

En cuanto a conectividad, el frontal ofrece un puerto USB-A de 10 Gbps para transferencias rápidas junto al botón de encendido. La parte trasera es mucho más completa: incluye entradas de red duales de 2.5 GbE y 5 GbE, un puerto HDMI 4K a 60 Hz para conectarlo a un monitor, dos USB-A adicionales (de 480 Mbps), un jack de audio y un puerto USB-C de 10 Gbps que también admite salida de vídeo para un segundo monitor.

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La gestión del calor se resuelve mediante salidas de aire traseras situadas justo encima de los puertos. Arriba de estas salidas hay una malla removible que oculta las dos bahías para discos SATA de 3.5 o 2.5 pulgadas, cuyas bandejas se extraen sin herramientas. Eso sí, para fijar los discos a la bandeja necesitarás usar el destornillador y los tornillos que, afortunadamente, vienen incluidos en la caja.

Finalmente, en la parte inferior encontramos cuatro pies que elevan el mini PC para optimizar la ventilación y una tapa que da acceso a tres ranuras para SSD M.2 2280. Es de agradecer que tanto los discos mecánicos como los SSD cuenten con almohadillas térmicas y soportes de aluminio para mantener las temperaturas a raya. Para cerrar el paquete, Beelink incluye un cable HDMI y un adaptador de corriente de 120 W.

El interior es una obra maestra de ingeniería modular

Ahora sí, entremos en el interior del Beelink ME Pro, que es sin duda lo más interesante que he visto nunca en un mini PC de este tipo, y eso que han pasado muchos modelos orientados a NAS por mis manos.

Lo habitual es que estos equipos tengan la placa base bloqueada en el chasis, lo que convierte cualquier intento de actualización en una pesadilla o, directamente, en algo imposible. Sin embargo, el ME Pro rompe con esto gracias a un ingenioso diseño de «cajón» que permite extraer la placa base fácilmente. Lo mejor es que es compatible con arquitecturas Intel, AMD y ARM, permitiendo que el propio usuario actualice el corazón del mini PC sin complicaciones.

La refrigeración también se ha diseñado con una precisión milimétrica. Cuenta con un ventilador cerca de la placa base que garantiza un intercambio potente de aire frío y caliente para evitar temperaturas extremas, incluso cuando trabaja a máxima carga. Esto, combinado con las almohadillas térmicas y soportes de aluminio, logra reducir drásticamente la temperatura, lo que alarga considerablemente la vida útil de los discos duros.

Otro punto crítico que se ha resuelto con brillantez es el ruido. Los NAS típicos suelen sufrir vibraciones que no solo son molestas, sino que pueden dañar los discos mecánicos. En el ME Pro, se ha optimizado el proceso de apriete de los tornillos y se han añadido topes de silicona antivibración de doble cara. El resultado es una protección dual: silencio para tus oídos y seguridad para tus unidades. En mi experiencia, el ruido que ha generado es de unos 35 dB en funcionamiento pleno.

Por cierto, gracias a su diseño modular, basta con un solo tirón para extraer el compartimento interno y realizar una limpieza rápida del polvo, asegurando que el mini PC funcione siempre como el primer día. ¡Es genial!

Versatilidad de software y almacenamiento: tú tienes el control

En cuanto al software, el Beelink ME Pro viene con Windows 11 Home preinstalado en una unidad SSD NVMe, pero lo que realmente lo hace brillar es la libertad absoluta que ofrece al usuario. No estás atado a un ecosistema cerrado; tienes total flexibilidad para instalar Linux, Proxmox, ESXi, TrueNAS o UnRAID. Incluso opciones como ZimaOS funcionan a la perfección, permitiéndote ejecutar prácticamente cualquier servicio.

Esta capacidad para admitir múltiples sistemas y conmutar entre ellos de forma fluida desbloquea un mundo de posibilidades para que juegues a tu manera. Además, el mini PC está preparado para configuraciones de red avanzadas, como la agregación de enlaces, virtualización o enrutamiento por software. Esto lo hace ideal tanto para el hogar como para una oficina o un servidor ligero, adaptándose siempre a la solución de red que mejor te convenga.

Si pasamos al almacenamiento, el Beelink ME Pro permite montar 30 TB por bahía, sumando un total de 60 TB en discos mecánicos. Adicionalmente, las tres ranuras M.2 NVMe escondidas en su interior admiten hasta 4 TB cada una, añadiendo otros 12 TB de almacenamiento ultrarrápido.

En conjunto, estamos hablando de una capacidad teórica impresionante de hasta 72 TB. Aunque para la mayoría esta cifra será más un límite superior que una configuración habitual, debido al coste de los componentes y a la gestión del calor, es reconfortante saber que el techo de este dispositivo es tan alto. Es, sin duda, una base sólida para cualquier proyecto de almacenamiento masivo que tengas en mente.

Rendimiento y gestión térmica: eficiencia en formato mini

El Beelink ME Pro está disponible en dos variantes equipadas con procesadores Intel N95 o N150. No busques potencia bruta de sobremesa; estos chips de 4 núcleos están diseñados para la eficiencia y la integración compacta. En el día a día, esto se traduce en una respuesta estable para tareas de NAS y solvencia de sobra para gestionar servidores multimedia como Jellyfin, siendo capaz de mover hasta cuatro transmisiones simultáneas en 4K.

Un detalle importante es que la memoria RAM está integrada (12 GB en el N95 y 16 GB en el N150) y no se puede ampliar. Si bien es más que suficiente para servicios de archivos y copias de seguridad, es un factor a considerar si planeas ejecutar múltiples máquinas virtuales o contenedores pesados a largo plazo.

Internamente, el hardware exprime al máximo sus recursos PCIe. Para no saturar el sistema, Beelink ha distribuido el ancho de banda de forma asimétrica: una ranura NVMe funciona a PCIe 3.0 x2 y las otras dos a x1. Esta gestión inteligente explica por qué incluye puertos de 5 GbE y 2.5 GbE en lugar de uno solo de 10 GbE, evitando cuellos de botella innecesarios. En las pruebas, el almacenamiento NVMe saturó por completo el enlace de 5 GbE, mientras que los discos mecánicos en RAID1 mantuvieron unos sólidos 260 MB/s.

Por otra parte, cabe destacar que, tras 24 horas de uso con discos duros instalados, el mini PC se mantiene fresco, rondando los 35-38 °C en sus puntos más calientes. Además, no noté que la temperatura aumentara exponencialmente durante el uso de los discos.

En cuanto al consumo, apenas consume 12-15 W en reposo y no suele pasar de los 42 W bajo carga máxima con todos los discos a pleno rendimiento. Asimismo, aunque oficialmente no admite intercambio en caliente (hot-swap), sí que es posible sustituir una unidad en RAID1 sin apagar el equipo, una flexibilidad extra que los usuarios avanzados agradecerán.

¿Vale la pena el Beelink ME Pro?

Beelink ME Pro accesorios incluidos
El Beelink ME Pro con su caja y todos los accesorios incluidos

El Beelink ME Pro es una opción que realmente vale la pena si buscas un mini PC que ejerza como un NAS en toda regla, equilibrando un diseño premium con un consumo mínimo y una modularidad envidiable. Por 369 euros, te llevas un chasis metálico ultracompacto que rompe los esquemas del almacenamiento doméstico gracias a su sistema híbrido de cinco bahías (2 SATA + 3 NVMe) y una conectividad de 5 GbE.

Pero su gran as bajo la manga es, sin duda, su placa base intercambiable: una característica única en el mercado que te asegura que el mini PC no quedará obsoleto, permitiéndote saltar a plataformas más potentes en el futuro.

Lo único mejorable es su memoria RAM que está soldada y no se puede ampliar. Más allá de eso, es la inversión ideal para quienes buscan un servidor multimedia eficiente (como Jellyfin o Plex) o una nube privada con estilo, aunque podría quedarse corto si tu prioridad es la virtualización pesada o piensas utilizar más dos discos duros. Al final, lo que estás pagando es una ingeniería superior y la libertad de instalar el software que quieras, algo que los sistemas cerrados tradicionales simplemente no pueden igualar.

 

LO MEJOR
LO PEOR
  • Placa base intercambiable (Intel/AMD/ARM)
  • Diseño premium en metal
  • 5 bahías (2 para HDD y 3 para SSD M.2)
  • Doble puerto de red de alta velocidad (5 GbE + 2.5 GbE)
  • Sistema de refrigeración avanzado y bajo consumo (15W-42W)
  • RAM soldada (no ampliable)
  • Sin Hot-Swap oficial
Nuestra opinión
Diseño
Almacenamiento
Versatilidad
Rendimiento
Software
Precio
beelink-me-pro-reviewEl Beelink ME Pro es una inversión excelente por 369 euros si buscas un NAS híbrido que combine diseño premium, bajo consumo y una modularidad única gracias a su placa base intercambiable, lo que, junto a su construcción metálica, garantiza años de vida útil. Aunque su memoria RAM está soldada y las limitaciones en virtualización pesada son factores a considerar, su conectividad de 5 GbE y la libertad para instalar cualquier software lo posicionan muy por encima de los sistemas cerrados tradicionales. Sin dudas, es la opción ideal para quienes priorizan una ingeniería superior y una nube privada eficiente sin renunciar a la estética.