
Desde el primer gobierno de Donald Trump la tensión entre Estados Unidos y China ha sido gigantesca, al menos en lo comercial y tecnológico. Desde entonces sucedieron cosas como el veto a Huawei en casi todo su negocio de telecomunicaciones, la presión constante contra TikTok que derivó en la venta de su estructura americana, así como la implementación de numerosos aranceles y prohibiciones adicionales.
Sí, es cierto que hubo un pequeño respiro durante el periodo de Joe Biden, pero la presión incluso llegó al mundo de la Inteligencia Artificial. ¿Cómo lo hizo? Con la restricción de exportación de chips avanzados de IA a empresas chinas sin licencia, una medida vigente desde 2022, pero que tenía un pequeño vacío legal que permitía saltársela.
Ya vamos a decirte cuál era, pero desde ya te adelantamos que Estados Unidos ha frenado ese vacío legal que daba acceso a China a chips avanzados de IA. ¿Qué impacto podría tener esto? ¿Cómo piensa contraatacar el gigante asiático?
Un error de redacción permitió que empresas chinas sin licencia accediesen a hardware estadounidense de última generación (el contexto)

Desde octubre de 2022, la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) de Estados Unidos restringió la exportación de chips avanzados a empresas chinas.
Esto incluye chips de IA de última generación de cualquier empresa estadounidense, como los Blackwell de Nvidia o los MI350 de AMD. Asimismo, prohíbe a cualquier fundición de chips que use software o maquinaria de EE. UU., como TSMC (taiwanesa), la venta de chips de gama alta a entidades chinas.
Por ejemplo, esta medida es la causante de que Huawei lleve años sin lanzar un móvil con chips Qualcomm de última generación. Al mismo tiempo, es la que les ha obligado a tener que mover la fabricación de muchos chips Kirin desde TSMC a SMIC, una fundición china.
En resumidas cuentas, Estados Unidos y sus empresas solamente pueden exportar estos chips a empresas chinas licenciadas, pero son realmente pocas las que obtienen el permiso. Sin embargo, en la práctica eran muchas más, ya que empresas no licenciadas estaban aprovechando un vacío legal para saltarse la prohibición.
¿De qué se trataba? De que la guía de exportaciones de la BIS solamente señalaba a entidades ‘ubicadas en China’. Entonces, lo que hacían muchas empresas de capital chino era utilizar a sus filiales en el extranjero para adquirir estos chips de última generación. Los chips se instalaban en centros de datos fuera de China y los ingenieros de la casa matriz (en China) accedían a estos remotamente.
La redacción de la guía apuntaba solamente a una restricción geográfica, no de propiedad, así que no había nada de ilegal en lo que hacían. Estados Unidos se dio cuenta de su error, así que tomaron acción.
Estados Unidos: no habrá más chips avanzados a empresas chinas sin licencia, sin importar donde estén

Ante el vacío legal de la guía de 2022 y la preocupación de Washington, la BIS decidió lanzar una guía de emergencia que actualiza a la anterior. En ella se resuelve el vacío legal que permitía a empresas chinas adquirir chips de última generación a través de filiales en el extranjero, pues establece un bloqueo por propiedad.
Las empresas chinas seguirán necesitando de una licencia de exportación para adquirir estos chips, pero el criterio de asignación ya no será solamente el geográfico. De ahora en adelante se tomarán en cuenta dos cosas:
- Que la sede de la empresa no esté en un país bloqueado, como China o Maicao (restricción geográfica).
- Que la propiedad última de la entidad compradora no tenga sede en países bloqueados. Es decir, que su empresa matriz no sea de países como China o Maicao.
Así, por ejemplo, si Lazada (Singapur) pidiese a Nvidia un montón de chips de Blackwell, obligatoriamente tendría que pedir licencia. ¿Por qué? Muy simple: aunque Lazada tiene sede en Singapur y es una plataforma de comercio electrónico equivalente a Amazon (en el sudeste asiático), su propietaria matriz es Alibaba, una empresa china. Por consiguiente, requiere licencia aunque los chips vayan a parar a Singapur.
Un desafío que China puede convertir en oportunidad (y ya lo está haciendo)

Sin lugar a dudas, esta es una medida durísima para la industria China y sus filiales en el extranjero, pues la restricción ahora tiene un alcance mayor. No obstante, el gigante asiático podría estar en camino de convertir este desafío en una oportunidad de oro.
Las restricciones de acceso a chips avanzados han obligado a que las empresas chinas opten por alternativas locales. Y empujados por la necesidad de no quedarse atrás, esto ha hecho que el desarrollo local del sector se acelere a un ritmo nunca antes visto.
¿Algunos ejemplos de esto? En lo que respecta a inteligencia artificial, los chips Ascend de Huawei o los Zhenwy de Alibaba son los mejores ejemplos, pues ya están llamando la atención de la industria local e internacional, pero es algo que va más allá.
A nivel de software, las restricciones de Estados Unidos han impulsado a que empresas como Xiaomi y Huawei apuesten por sus propios ecosistemas (HyperOS y HarmonyOS), mientras van dejando de lado a Google (Estados Unidos).
En el sector de las telecomunicaciones, China ya está probando sus primeras redes pre-6G sin depender en nada de Estados Unidos. Y en el sector de las fundiciones de microchips, SMIC crece a un ritmo arrollador, con cada vez mejores procesos de fabricación que hace unos pocos años no tenían.















