Doomscrolling, un problema latente en el confinamiento que puede estar afectándote

doomscrolling

La pandemia que atravesamos actualmente nos ha dejado en una situación sin precedentes e inesperada a todas las personas. De pronto, tuvimos que confinarnos y guardar cierta distancia social para protegernos. Ante esto, las redes sociales se han convertido en un buen refugio durante el confinamiento que nos permite seguir socializando. Sin embargo, lejos de ser un respiro, las redes sociales pueden agravar nuestra salud mental en estos tiempos de pandemia.

Y es que, en este momento, recibimos a diario las cifras actualizadas de contagiados por COVID-19, así como de personas que han contraído esta enfermedad. Estamos viviendo rodeados de malas noticias y, en vez de evitarlas, muchas personas están obsesivamente leyéndolas y averiguando hasta el más mínimo detalle de ellas en las redes sociales. Hacer eso tiene un nombre y es “doomscrolling”.

El fenómeno del “doomscrolling” no es nuevo, pero en estos tiempos de pandemia se ha hecho más popular que nunca. A continuación, te explicamos más a fondo este término, cómo afecta a tu salud mental y cómo puedes evitarlo.

¿De qué se trata el doomscrolling?

scrolling en twitter

Doomscrolling es una combinación de dos palabras en inglés. Por un lado, tenemos “doom” que significa fatalidad o perdición y por el otro está “scrolling” que es el acto de navegar en una app deslizando los resultados. Por ejemplo, en redes sociales muy populares como Facebook, Instagram y Twitter puedes ver muchas publicaciones sin parar, solamente bajando la pantalla (scrolling) para que aparezcan nuevos resultados.

En definitiva, el doomscrolling es la tendencia a navegar por las redes sociales para mirar malas noticias sin parar. Y cuando hablamos de “malas noticias” no solo nos referimos a las relacionadas con el virus. También noticias de injusticia racial, tasas de desempleo, desastres naturales, entre otras similares, pueden provocar doomscrolling. Vale acotar que este fenómeno también se conoce como doomsurfing.

El doomscrolling ahora está más presente que nunca, ¿cómo te afecta?

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Ahora con el confinamiento, el doomscrolling se ha hecho latente porque las personas pasan más tiempo en su móvil y las malas noticias de la pandemia acaparan todos los medios. Y esto no está nada bien. Ya en 1997 el doctor Graham C.L. Davey, tras realizar un estudio al respecto, nos advertía que las personas que leen malas noticias tienden a sentirse solas y a ponerse ansiosas o tristes. Por supuesto, estos efectos pueden variar dependiendo de la persona.

Pero, por lo general, el doomscrolling causa depresión y ansiedad debido a la preocupación y angustia que inexorablemente genera una mala noticia. Incluso, científicos ya han demostrado que solamente el alto uso de las redes sociales afecta a nuestro estado de ánimo para mal. Si a eso le añades las malas noticias, tienes un cóctel fatal para tu salud mental.

¿Por qué seguimos leyendo malas noticias si sabemos que nos hacen daño?

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Técnicamente, el doomscrolling es algo que viene sucediendo incluso antes de que las redes sociales se crearan. La tendencia a leer malas noticias se conoce desde que se inventaron los periódicos, solo que ahora se ha traslado al ámbito digital (donde es más grave por la constante generación de contenido que hay en Internet). Ahora bien, si desde hace décadas sabemos que no está bien para nuestra salud ver las peores cosas que pasan en el mundo, ¿por qué lo hacemos y por qué nos gusta hacerlo?

Ken Yeager, doctor de la Universidad Wexner Medical Center en Ohio, explica que este fenómeno tiene sus orígenes en la evolución misma. Nuestros ancestros se dieron cuenta de que si sabemos cómo algo nos puede hacer daño, lo podemos evitar. Y básicamente por eso hacemos doomscrolling: queremos saber todo lo malo que pasa a nuestro alrededor, incluyendo los detalles mínimos, para así saber cómo podemos evitar que nos pase a nosotros.

Así que el doomscrolling es algo así como un instinto de supervivencia. Sin embargo, el doctor Yeager aclara que lo peligroso del doomscrolling es que genera una falsa sensación de control. Sentimos que, al saber las malas noticias, podemos controlar todo lo malo que podría pasarnos, lo cual es falso. En realidad, esto solo hace que nos volvamos adictos a las malas noticias y, en consecuencia, más miserables.

Sí puedes parar de hacer doomscrolling: 3 consejos que te ayudarán

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Como todo problema de índole mental, la clave para parar de hacer doomscrolling es admitir que lo estamos haciendo y que es un problema real para nuestra salud. Eso sí, no estamos diciendo que leer malas noticias sea malo. De hecho, está bien mantenerse al tanto de lo que pasa en el mundo, sea bueno o malo. Sin embargo, cuando el deseo de informarse se eleva a niveles de obsesión, tenemos un problema.

No es necesario que sepas absolutamente todo lo malo que pasa a tu alrededor. Esto no te da más poder ni conocimiento; solo depresión y ansiedad. ¿Quieres parar de hacer doomscrolling? El doctor Yeager recomienda poner en práctica estos consejos:

  • Limita la cantidad de tiempo que pasas con tu dispositivo: está bien que revises durante 15 minutos lo que está pasando en las redes sociales, pero luego de eso no uses más tu dispositivo (móvil, tablet o PC). Si lo necesitas para trabajar, pues úsalo, pero no le dediques más tiempo que ese a las redes sociales. Aunque al principio te cueste hacerlo, recuerda que es lo mejor para parar el doomscrolling. Si tienes problemas para dejar de usar el móvil, en este artículo te explicamos cómo limitar el uso de tu móvil para evitar la adicción.
  • Disfruta de al menos 3 cosas positivas al día: ¿cómo se contrarresta lo negativo de las malas noticias? Con cosas positivas. El doctor Yeager recomienda entrenar a tu cerebro con cosas positivas para dejar de lado la obsesión por lo negativo. Para ello, se aconseja disfrutar de al menos 3 cosas buenas al día. Y no hablamos de noticias solamente, puede ser cualquier cosa pequeña o grande que nos haga tener pensamientos positivos. Por ejemplo, ver una película que te guste, degustar una buena taza de café, etc. Al final del día, esto tendrá un gran impacto positivo en la manera que piensas.
  • Recuerda que no puedes evitar lo que pasa en el mundo: cuando tengas ganas de hacer doomscrolling, ten presente que al hacerlo nada cambiará en el mundo. De hecho, lo único que pasará es que tu salud mental empeorará y esto no solo te afecta a ti, sino también a las personas que te rodean. Por tanto, en vez de evitar que las malas noticias te pasen a ti, el doomscrolling te hará generar cosas malas. En resumen, no ganas nada haciendo esto, solo pierdes.

En fin, esperamos que toda esta información te sirva de ayuda. Por último, si tu problema de doomscrolling ha trascendido a niveles incontrolables, no dudes en acudir a un especialista del área para recibir ayuda profesional.

Fuente | Health