
Los videojuegos para móviles están a punto de dar un salto importante gracias a una tecnología que recuerda mucho al famoso DLSS de Nvidia en PC. ARM ha presentado una nueva muestra técnica llamada Neural Dawn, creada junto a Sumo Digital, para enseñar cómo la inteligencia artificial puede mejorar gráficos y rendimiento en futuros teléfonos Android.
La idea en sí demuestra que el móvil no tiene que renderizar todo a la máxima calidad desde el primer momento. En su lugar, genera una imagen más ligera y después usa IA para reconstruirla, suavizarla o crear fotogramas intermedios. El resultado promete juegos más fluidos con mejores efectos y menos calor en la mano.
Una especie de DLSS pensado para móviles

El nombre técnico de esta nueva tecnología es Arm Neural Technology, y llega acompañada de varias funciones. La más fácil de comparar con DLSS es Neural Super Sampling, que permite renderizar un juego a una menor resolución y, posteriormente, escalarlo a una imagen mucho más nítida. Por ejemplo, la propia compañía ARM habla de pasar de 540p a 1080p en apenas unos milisegundos por fotograma.
También hay una función para limpiar el ruido que aparece cuando se hace uso de luces avanzadas y sombras más realistas, algo clave si los móviles quieren acercarse a los gráficos de las consolas. A eso se le suma Neural Frame Rate Upscaling, que puede generar fotogramas intermedios para que un juego que funciona a 30 FPS parezca más cercano a 60 FPS.
La demostración de Neural Dawn presume ser el primer juego móvil en usar MegaLights de Unreal Engine, una tecnología pensada para meter muchas luces dinámicas en tiempo real. O sea, escenas más iluminadas, sombras más creíbles y un aspecto mucho más ambicioso sin que el móvil tenga que hacerlo todo “a fuerza bruta”.
Mayor calidad gráfica, pero también menos calor y consumo de batería

La gran ventaja de este tipo de tecnologías no está solo en que los juegos se vean mejor. En móviles, el gran problema es otro: el calor. Cuando un juego exige demasiado, el teléfono se calienta, baja el rendimiento y la experiencia de juego empeora en minutos. Si la IA ayuda a reducir el trabajo de la GPU, el móvil puede mantener una tasa de cuadros por segundo más estable durante más tiempo.
También puede mejorar el consumo de batería. No es lo mismo renderizar un juego de forma nativa a 120 FPS que generar parte de estos fotogramas con ayuda de IA. En teoría, esto permitiría aprovechar mejor las pantallas de alta tasa de refresco sin que el móvil se “funda” en media hora.
Por otro lado, esta tecnología no llegaría a todos los móviles de golpe, pues ARM la está enseñando como parte de sus próximas GPU Mali de nueva generación, así que lo normal es que aparezca primero en móviles Android de gama alta. Luego dependerá de que los desarrolladores la integren en sus juegos.
Aun así, el camino que se está formando parece ser bastante claro. Qualcomm, Apple y MediaTek también están empujando tecnologías parecidas para mejorar juegos con IA. Si todo va por buen puerto, los próximos años pueden traer móviles capaces de mover juegos más ambiciosos, más estables y con menor calor. Y eso, para quien juega mucho en un móvil Android, puede ser una mejora enorme.
Fuente | Android Authority















