
Amazon ha tomado la decisión de poner fecha de caducidad al acceso a la tienda de un buen puñado de Kindles veteranos. A partir del próximo 20 de mayo de 2026, los modelos lanzados en 2012 o antes dejarán de poder comprar, pedir prestado o descargar nuevo contenido desde la Kindle Store. La medida afecta tanto a lectores Kindle clásicos como a varios Kindle Fire antiguos.
La noticia puede dejar un sabor de boca bien amargo, ¿por qué? Por el simple motivo de que muchos de estos dispositivos siguen funcionando perfectamente. De hecho, parte del encanto del Kindle siempre ha sido justo ese: duran años y años sin dar muchos problemas.
Pero Amazon parece haber decidido que eso ya no basta para seguir manteniéndolos conectados a su ecosistema. Para intentar “apagar el fuego”, la empresa está enviándole a algunos usuarios ofertas con 20% de descuento en nuevos Kindles y un crédito para ebooks.
¿Qué cambia realmente y qué modelos se ven afectados?

Lo importante aquí es entender que Amazon no va a inutilizar por completo estos Kindle. Los libros que ya tengas descargados seguirán pudiéndose leer con normalidad en el dispositivo. El problema llega cuando quieras añadir contenido nuevo desde la tienda oficial.
A partir de esa fecha, la puerta se cierra completamente. Además, hay otra advertencia importante a tener en cuenta: si haces un restablecimiento de fábrica o eliminas el dispositivo de tu cuenta después del corte, ya no podrás volver a registrarlo.
Entre los modelos afectados aparecen nombres muy conocidos:
- Kindle 4.
- Kindle Touch.
- Kindle 5.
- Kindle Paperwhite de primera generación
- Varios Kindle Fire.
- Kindle original.
- Kindle 2.
- Kindle DX.
En total, y según lo informado por varios medios, se habla de una lista de 13 dispositivos que perderán acceso a la Kindle Store.
¿Qué opciones te quedan si tienes uno de estos Kindle?

La salida más obvia es seguir usando el Kindle como lector offline para todo lo que ya tengas guardado. También podrás acceder a tu biblioteca desde la app de Kindle en el móvil, desde la web de Kindle o desde un modelo más nuevo, siempre y cuando mantengas la misma cuenta de Amazon.
Otra posibilidad es recurrir a la carga manual de libros desde fuentes externas, algo que muchos usuarios hacen con programas como Calibre. Esto debería seguir funcionando en los modelos antiguos, aunque no está del todo claro si Amazon acabará poniendo más trabas conforme pase el tiempo.
En el fondo, la decisión deja una sensación bastante conocida en este mundillo: aparatos que siguen sirviendo, pero que se van quedando fuera porque el ecosistema que les da sentido decide seguir adelante sin ellos. Y en el caso específico del Kindle, eso duele un poco más porque mucha gente lo compró precisamente pensando en que era uno de esos dispositivos hechos para durar.
Fuente | BGR















