
Lo que hace unos años parecía una utopía técnica es hoy una realidad que está asombrando a la comunidad de hardware móvil. Un usuario de Reddit ha logrado lo que muchos consideraban imposible: ejecutar Red Dead Redemption 2 en un dispositivo Android, alcanzando 40 FPS relativamente estables, una fluidez que incluso supera a la de su lanzamiento original en consolas (PlayStation 4 y Xbox One).
Este logro no es solo cuestión de potencia bruta. Detrás hay una combinación clave: el nuevo hardware de Qualcomm y el incansable trabajo de la comunidad de desarrolladores de controladores, cuya colaboración ha hecho posible este hito técnico. Veamos cómo lo han logrado…
El Snapdragon 8 Elite y los drivers Turnip han sido la clave para que RDR2 funcione en Android
Red Dead Redemption 2 on 8 Elite with Turnip Gen8_V8 alpha driver and Green textures, shaders fix.
byu/No-Action4187 inEmulationOnAndroid
El dispositivo protagonista de esta hazaña es el nuevo OnePlus 13, equipado con el flamante Snapdragon 8 Elite. Aunque este chip es una bestia en términos de rendimiento, la emulación de juegos de PC de alto calibre (AAA) siempre ha chocado contra un muro: los drivers oficiales de las GPU Adreno suelen estar optimizados para juegos nativos de móvil, no para traducir instrucciones complejas de DirectX o Vulkan de PC.
Aquí es donde entran los drivers Turnip (Mesa). Se trata de controladores de código abierto desarrollados por la comunidad que permiten exprimir al máximo la arquitectura de la GPU Adreno. Recientemente, se han lanzado versiones específicas para la arquitectura Adreno 8xx (la que utiliza el 8 Elite), lo que ha desatado una oleada de optimismo en comunidades como r/EmulationOnAndroid, pues permite emular Red Dead Redemption 2 en condiciones, así como otros títulos triple A que antes parecían imposibles.
Detalles del logro: ¿Cómo lo consiguieron?
Según la publicación original del usuario en Reddit, el rendimiento no es constante en todas las zonas, pero alcanzar los 40-50 FPS en un mundo abierto tan denso como el de RDR2 es un testimonio del potencial del chip de Qualcomm y la optimización del OnePlus. Esto es lo que utilizó:
- Dispositivo: OnePlus 13 de 16 GB + 512 GB (Snapdragon 8 Elite).
- Software de emulación: se utilizó GameHub Lite (v5.3.5), uno de los «emuladores» más avanzados actualmente para ejecutar juegos de Windows en Android.
- Capas de compatibilidad: se usó FEX (última versión) junto con Proton 10-arm64.
- Driver de vídeo: el componente crítico fue el Turnip Gen8_V8 alpha, diseñado específicamente para la GPU Adreno 830.
- Traducción de APIs: se empleó DXVK 2.7.1-1 async y VK3Dproton 2.14.1 bajo el modo de traducción «Extreme».
- Audio y sistema: fue necesaria la instalación de Pulse Audio y VulkanRT desde la página de componentes para que el juego pudiera arrancar correctamente.
- Resolución personalizada: el juego se ejecutó a 1320×600, una resolución que equilibra la nitidez con la carga de la GPU.
- Memoria RAM: el sistema llegó a consumir hasta 13 GB de RAM, lo que explica por qué los dispositivos con 16 GB o más son los candidatos ideales para estas pruebas.
Cabe añadir, además, que el usuario configuró las texturas en ULTRA y el TAA en Medio, con el resto de opciones en bajo. Según sus pruebas, bajar las texturas no mejoraba el rendimiento y degradaba visualmente el juego de forma inaceptable.
Es importante no restar importancia al OnePlus 13 en esta hazaña, ya que no solo ha aportado la potencia de su chip, sino también su capacidad para gestionar el calor extremo que genera un proceso tan exigente como este. No obstante, las temperaturas siguen siendo un desafío.
¿Es realmente jugable?
Muchos usuarios reportaron texturas verdes o problemas de shaders al intentar correr el juego. Se ha descubierto que este error es exclusivo del primer capítulo (el tutorial). La solución más sencilla recomendada es utilizar una partida guardada que ya haya superado el prólogo para disfrutar del juego sin estos fallos en el mundo abierto.
Por otra parte, aunque se alcanzaron picos de 50 FPS, el autor recomienda limitar el juego a 35 FPS para mantener la estabilidad térmica y evitar el thermal throttling. De todas formas, el hecho de que un juego que sigue siendo un referente gráfico en PC hoy en día pueda «moverse» en la palma de la mano a una tasa de cuadros jugable es una noticia histórica para la industria.















