
En los últimos años, los que crecimos con una Game Boy entre las manos hemos vivido una auténtica edad de oro. El mercado se ha inundado de consolas portátiles retro: dispositivos chinos de todas las formas y colores diseñados para revivir nuestra infancia a base de emuladores.
Reconozco que he estado a punto de caer en la tentación. Mi problema es que creo que en unas semanas esa consola terminará olvidada en un cajón. No me veo llevando conmigo un dispositivo extra además del móvil para jugar un rato al Super Mario.
¿Por qué no usar el móvil si la emulación en Android e iOS está en su mejor momento? La respuesta es corta: odio los controles en pantalla. Puedo tolerarlos para una partida rápida de cinco minutos, pero para sesiones largas son una pesadilla ergonómica.
Justo cuando pensaba que me quedaría para siempre en este limbo de indecisiones, el mercado me sorprendió con un producto de nicho diseñado para solucionar caprichos tan específicos como el mío. Hablo del mando GameSir Pocket Taco.
No es uno más del montón, es un mando vertical inalámbrico para móviles único que prácticamente no tiene rivales. Está inaugurando un sector y su formato es tan distinto que la única comparación justa no es con otros mandos, sino con las propias consolas portátiles retro.
Llevo varias semanas redescubriendo mis clásicos retro favoritos con él y, a continuación, te cuento si realmente vale la pena.
GameSir Pocket Taco: un mando vertical para móviles con conexión inalámbrica y diseño retro ultraligero

Para entender el GameSir Pocket Taco, primero hay que saber qué no es. No es un mando que venga a competir con los joysticks tradicionales (como el GameSir G7 Pro) o los tipo Switch (como el GameSir X5 Lite), ni busca ser el periférico definitivo para jugar a Genshin Impact o al Fortnite.
De hecho, no tiene joysticks analógicos ni gatillos complejos. Es un producto de nicho y su única misión es ofrecer la mejor experiencia posible en ese formato de videojuego más simple que dominó nuestra infancia.
Su diseño vertical está pensado específicamente para consolas clásicas con pantallas 4:3 y mandos simples: desde la mítica NES y SNES, pasando por la Mega Drive, hasta llegar a la santísima trinidad de las portátiles: Game Boy, Color y Advance.
Enseguida te cuento cómo está construido y, sobre todo, qué tal se siente en las manos después de unas cuantas horas de juego. Pero primero, te dejo su ficha técnica:
Ficha técnica del GameSir Pocket Taco
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Características
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GameSir Pocket Taco |
| Dimensiones y peso | 78 x 70,9 x 20,7 mm y 62,2 gramos. |
| Conectividad | Bluetooth. |
| Compatibilidad | Cualquier móvil Android e iPhone. |
| Puerto | USB-C para cargarlo. |
| Aplicación | GameSir App (disponible en Play Store y App Store). |
| Botones | Botones de acción (ABXY), botones de menú y opciones (Select / Start), Home (casita), Mode (M), cruceta (D-pad) y gatillos superiores (L1, L2, R1 y R2). |
| Batería | 600 mAh. |
| Contenido de la caja | 1x GameSir Pocket Taco. 1x Cable USB-C a USB-A de 0,5 m. 1x Funda de PP. 1x Manual de usuario. 1x Correa de muñeca. 1x Tarjeta decorativa. 1x Pegatina de GameSir. |
¿Cómo es el mando GameSir Pocket Taco?
El GameSir Pocket Taco llega en una caja de cartón rectangular que recuerda mucho a la de los móviles. Una vez que la abres, te encuentras con varias sorpresas. Además del mando, incluye un cable USB de carga, el manual, pegatinas y una correa de muñeca que combina perfectamente con la funda protectora. Esta es una caja de polipropileno negra, un tanto translúcida, que sirve para guardarlo y transportarlo con seguridad.
Al sacar el mando de su funda, lo primero que sorprende es su ligereza. Pesa apenas 62,2 gramos, una cifra ridícula que lo hace perfecto no solo para no cansar las manos en sesiones largas, sino para llevarlo encima sin que suponga una molestia.
En cuanto a su construcción, está fabricado principalmente en un plástico que se siente sólido y resistente. Aunque no diría que es una construcción prémium, tiene la calidad suficiente para alejarse de esa sensación de plástico barato que suelen tener los accesorios.
Hablando de su estética, es imposible que no te traiga recuerdos de la infancia. Su diseño está claramente inspirado en la Game Boy original de 1989. El homenaje es total: desde la paleta de colores en el cuerpo y los botones, hasta detalles para frikis como la textura rayada de la cruceta, idéntica a la de la consola de Nintendo. Personalmente, me encantó, es un acierto seguro para cualquier aficionado a lo retro.
Pero lo más ingenioso de este mando es su mecanismo. El mando consta de dos partes unidas por una bisagra que se abre para engancharse al móvil. Se coloca en la parte inferior del teléfono como si fuera una pinza, ocupando el espacio donde normalmente aparecería el teclado en pantalla.
Mi mayor preocupación aquí era si la presión o el roce dañarían la pantalla, pero GameSir ha resuelto esto con unas almohadillas de silicona muy suaves y antideslizantes en el interior. El mando se apoya firmemente, pero sin ejercer una presión peligrosa, convirtiéndose en un accesorio totalmente inocuo para tu dispositivo.
La bisagra es fácil de abrir y tiene un rango generoso (admite móviles de entre 5,6 y 11 mm de grosor), por lo que encaja tanto en un teléfono ultradelgado como en algunos móviles todoterreno de estos que traen una batería gorda.
Y hablando de batería, el mando es inalámbrico y por ello trae un puerto USB-C en la parte superior para cargarlo. Además, incluye una ranura en la parte inferior para que puedas pasar el cable de carga de tu propio móvil mientras juegas, un detalle de diseño muy inteligente.
Finalmente, hablemos de lo que importa: los botones. El Pocket Taco incluye todo lo necesario para los juegos de la era previa a los sticks analógicos: botones de acción, el botón Select, Start, Home, un botón de modo, una cruceta y cuatro gatillos superiores (L1, L2, R1 y R2). Y ya te adelanto que la sensación de estos botones es, sencillamente, magnífica.
¿Qué tal es jugar con el GameSir Pocket Taco?

Como ya mencioné, este es un mando inalámbrico que se conecta al móvil vía Bluetooth. Aunque en la ficha técnica oficial GameSir solo destaca la compatibilidad con Android, debo decir que lo probé con un iPhone y funcionó a la perfección.
Conectarlo es extremadamente sencillo: basta con pulsar el botón Home y el botón de acción inferior para entrar en modo emparejamiento. En menos de un minuto aparecerá en tu configuración de Bluetooth como «GameSir-Pocket 1», lo vinculas y listo.
Una de las funciones que más me gustó es su sistema de encendido y apagado automático. El mando se activa en cuanto detecta que la bisagra se abre para colocarse en el móvil y se apaga al cerrarse. Parece un detalle menor, pero es comodísimo no tener que recordar qué botón lo enciende. Es un plug-and-play en formato inalámbrico.
Una vez conectado, me dispuse a emular uno de mis clásicos favoritos: Super Mario Bros 3 de NES. Tras varias sesiones largas, puedo confirmar que la experiencia de juego es satisfactoria. Sostener el móvil con el Pocket Taco se siente muy natural, porque es casi como si estuvieras escribiendo un mensaje en el teclado en pantalla.
En cuanto al tacto, todos los botones frontales y la cruceta son de membrana, lo que ofrece una pulsación suave, silenciosa y con ese feedback clásico que te confirma que la pulsación ha contado. La cruceta, en particular, funciona de maravilla: es precisa incluso en los movimientos diagonales, algo vital en juegos de plataformas.
Los gatillos superiores (L y R), en cambio, utilizan interruptores tipo clic con un sonido mecánico muy claro. Esta combinación me parece un acierto: los botones que más usas son suaves y silenciosos, mientras que los gatillos, de uso más ocasional en juegos retro, te dan esa respuesta táctil y sonora tan satisfactoria.
Sobre el rendimiento, no noté ningún tipo de lag o retraso. A pesar de ser Bluetooth, la respuesta es inmediata y la conexión se mantuvo estable en todo momento. También añado que el agarre al móvil es muy fiable. Nunca tuve miedo de que el teléfono se cayera. Eso sí, probé con movimientos bruscos y el móvil puede deslizarse un poco, así que quizás no sea el compañero ideal para jugar de pie en un autobús lleno de gente.
Resumiendo, el Pocket Taco realmente logra brindar la sensación de estar ante una consola clásica. Ese feeling de los botones y el agarre vertical me trajeron muchísimos recuerdos y me permitieron disfrutar de horas de juego que nunca habría aguantado con controles táctiles en pantalla del móvil.
Como extras interesantes, debes saber que también es compatible con PC y Nintendo Switch (aunque por su falta de sticks, su uso es limitado en títulos modernos) y que puedes personalizar muchas cosas desde la app de GameSir: desde reasignar botones hasta habilitar el bloqueo diagonal del D-pad o desactivar el autoencendido.
¿Cuánto le dura la batería al GameSir Pocket Taco?

Para lo compacto que es, el GameSir Pocket Taco esconde una batería sorprendentemente generosa. Cuenta con una celda de 600 mAh que se carga mediante su puerto USB-C. Para que no tengas que adivinar cuánta energía te queda, incluye en uno de sus laterales cuatro indicadores LED que marcan el estado de la batería en tramos del 25%.
Siéndote totalmente sincero, después de varias semanas de uso y sesiones de juego bastante largas, aún no he conseguido agotar la batería por completo. Es de esos accesorios para el móvil de los que te olvidas cuándo fue la última vez que los cargaste.
Tuve que investigar un poco para conocer su autonomía teórica y descubrí que ronda las 30 horas, una cifra impresionante para su tamaño. Con este rendimiento, es muy difícil que el mando te deje tirado en mitad de una partida. Lo más probable es que se muera antes la batería de tu móvil.
¿Vale la pena comprar el GameSir Pocket Taco?

Mi conclusión es bastante clara. El GameSir Pocket Taco es un producto que sabe exactamente a quién va dirigido. Si eres un entusiasta de la emulación que quiere redescubrir los clásicos de la SNES, NES, Mega Drive o las Game Boy sin complicaciones, este mando es una compra obligada.
Su gran ventaja es la practicidad. Ha eliminado de un plumazo mi necesidad de comprar una consola retro dedicada. ¿Para qué gastar más dinero en otro dispositivo con una pantalla peor que la de mi teléfono? Con este mando, mi móvil se ha transformado en la mejor consola retro que he tenido nunca: ligera, con una autonomía envidiable y con ese tacto de botones físicos que tanto echaba de menos.
Es cierto que es un producto de nicho. Su diseño vertical y la ausencia de joysticks lo hacen limitado para el gaming actual. Si buscas jugar títulos modernos o emular la PS2, este no es tu mando. Pero si lo que buscas es esa esencia pura de los 8 y 16 bits en la palma de tu mano, el Pocket Taco no tiene rival y es, de momento, único en su tipo.
Por un precio de 45 €, me parece un capricho o regalo fantástico. No solo compras un periférico de calidad, sino que rescatas del olvido joyas clásicas que ahora puedes jugar cómodamente en cualquier parte. Yo ya tomé mi decisión: mi búsqueda de la «consola portátil perfecta» ha terminado aquí. Y si la tuya también, usa este botón de abajo:
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