
Si seguiste de cerca el mundo de la inteligencia artificial en los últimos meses, probablemente escuchaste hablar de Sora. La aplicación de OpenAI prometía revolucionar la creación de vídeo a partir de texto, y muchos la veían como el siguiente gran paso después de ChatGPT. Por eso, cuando la compañía anunció su cierre, la noticia cayó como un balde de agua fría.
El anuncio llegó de forma repentina a través de un mensaje en la cuenta oficial de OpenAI. «Nos despedimos de Sora«, escribieron, en un tono agradecido pero definitivo. Eso sí, hubo una aclaración importante: lo que se cierra es la aplicación independiente. El modelo de generación de vídeo, en teoría, podría seguir existiendo integrado en otros productos. Pero el gesto es elocuente.
OpenAI quiere centrar su atención en proyectos más relevantes
¿Y por qué tomar esta decisión justo ahora? La respuesta no está en ningún comunicado oficial, pero los movimientos recientes de OpenAI pintan un panorama bastante claro. La compañía está reordenando sus prioridades. Menos vídeo social, más herramientas de productividad.
En las últimas semanas, se ha hablado mucho de su apuesta por agentes autónomos, por sistemas que programan y por una especie de «superapp» que unifique ChatGPT, Codex y otras herramientas en un mismo espacio.

Sora llegó en un momento de expansión, cuando OpenAI parecía lanzar un producto nuevo cada semana. Pero el contexto ha cambiado. Incluso acuerdos importantes, como el que había cerrado con Disney para usar sus propiedades intelectuales en vídeos generados, quedaron en el camino. Disney, por cierto, reaccionó con respeto, afirmando que entienden el giro estratégico en su comunicado:
«A medida que el incipiente campo de la IA avanza rápidamente, respetamos la decisión de OpenAI de abandonar el negocio de la generación de vídeo y reorientar sus prioridades hacia otros ámbitos
Agradecemos la colaboración constructiva entre nuestros equipos y lo aprendido de ella, y seguiremos colaborando con plataformas de IA para encontrar nuevas formas de conectar con los fans allí donde se encuentren, adoptando de forma responsable nuevas tecnologías que respeten la propiedad intelectual y los derechos de los creadores.»
No más Sora, ¿ahora qué?
Para quienes disfrutaban creando desde su móvil o su smartphone clips con solo escribirlos, la noticia es un golpe. Sora no era una app cualquiera: representaba la idea de que cualquiera podía convertirse en creador audiovisual con unas pocas palabras.
Pero en el tablero actual de OpenAI, el vídeo ya no ocupa el centro. Y aunque duela despedirse, todo apunta a que la compañía está concentrando sus fichas en lo que considera su próximo gran movimiento.
¿Qué nos queda por hacer? Pues seguir echando mano de las demás alternativas para generar vídeos a partir de texto, hasta conseguir la que nos resulte más cómoda.
Fuentes | 9to5Google















