Satélite Galileo

Recientemente hemos visto por la red algunos noticias que alertan a los usuarios de Android el peligro en el que están con sus móviles, puesto que pueden ser rastreados sin tener el GPS activado. Google es conocida por recopilar datos (pocas cosas son las que no sabe la gran G sobre lo que hacemos en la red) pero esta vez hablamos de su sistema operativo Android que, gracias a datos que proporciona libremente a los desarrolladores, les permite saber dónde estamos.

Para rastrear nuestro móvil no se necesita ni tener Wi-Fi ni GPS, con los datos que proporciona la batería sobre su uso es más que suficiente para saber dónde estamos. El móvil consume más energía a medida que nos alejamos de las antenas y eso es suficiente para triangular nuestra posición (aunque no sea de forma tan precisa como el GPS).

Ya sabíamos que Google Latitude era capaz de triangular tu posición gracias a las antenas de telefonía pero con estos datos, si el individuo se está moviendo, se es capaz de acertar hasta el 93% de las veces según un grupo de científicos de la Universidad de Stanford en USA.

El consumo de energía genera registros útiles para ciertas aplicaciones y hay más de 100 aplicaciones en la Google Play que usan estos datos. Sin embargo, este grupo de científicos ha creado un malware llamado PowerSpy que analiza estos registros y es capaz de dar con la ruta del usuario. La única forma de defender nuestra privacidad es privando a las aplicaciones de acceder a estos datos o, al menos, justificar para qué los necesita y establecer unas pautas de acceso para que no se pueda revelar información tan importante como nuestra propia ubicación.

Si tienes curiosidad por ver cómo funciona la app y acceder a más datos sobre el estudio puedes consultarlo aquí.

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