Una queja común que tienen la mayoría de usuarios de smartphones es la facilidad con la que las pantallas se rompen, pues basta una simple caída desde nuestro bolsillo para que una pantalla que nos cuesta un buen dinero sustituir se vaya al garete, lo que nos obliga a llevar una funda protectora que protege nuestro móvil, pero que acaba con su diseño.

Algunos pueden permitirse el lujo de llevar su móvil sin una funda protectora, pues existen modelos ultrarresistentes que están preparados para resistir golpes muy fuertes, por lo que es muy poco probable que una caída convencional acabe con ellos.

El gran inconveniente que tienen los smartphones de alta resistencia es que normalmente son bastante feos, pues lo esencial no es que sean bonitos, si no que tengan buena resistencia. No obstante, a nadie le gusta tener un móvil feo, por muy duro que sea, por eso Oukitel ha creado un teléfono con un bonito diseño y una pantalla preparada para llevar la peor vida, el Oukitel K4000.

La pantalla del Oukitel K4000 funciona a pesar de haberla atravesado con un taladro

La compañía quiere dejar patente la resistencia de este Oukitel K4000, y si anteriormente te mostrábamos un vídeo de cómo clavaba 10 puntas de distintos grosor con la pantalla sin que esta recibiera rasguño alguno, en este post te mostraremos otro test de resistencia del Oukitel K4000, aunque en esta ocasión el castigo es mayor.

A Oukitel no se le ha ocurrido una forma mejor de demostrar la resistencia de su K4000 que hacer un vídeo mostrando la resistencia de la pantalla a un taladro. El tester comienza a presionar con la broca a máxima potencia sobre la pantalla del teléfono, tardando algo más de un minuto y medio en traspasar el cristal exterior. A pesar de que el cristal fue traspasado y la pantalla dañada, esta sigue respondiendo al dedo del tester, aunque no se aguanta estable.

Podría parecer un castigo suficiente, pero para Oukitel no lo es, por eso el test de resistencia a la perforación continúa durante algo más de 3 minutos, un tiempo en el que la mancha de la pantalla se va haciendo cada vez más grande, y a pesar de que apenas queda superficie visible, la pantalla sigue respondiendo a las órdenes del probador.

Pasados algo más de 5 minutos de vídeo, el K4000 empieza a humear, síntoma de que el tester ha agujereado la batería. No obstante este no es el final del Oukitel, pues una vez termina la combustión, nos muestran cómo la broca perforó el terminal al completo, y tras sustituir la batería dañada, el K4000 vuelve a encenderse.

Como puedes ver, es increíble la resistencia que tiene la pantalla de este Oukitel K4000, y más aún teniendo en cuenta su precio, pues a pesar de ser un clase media muy competente y tener una pantalla de semejante resistencia, cuesta tan solo 119 dólares.

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