Imagínate que estás sentado en una mesa, con tu pareja, o que es un día perfecto para pasarlo con ella pero te encuentras con alguien que no te presta atención, te sientes tan despreciado que la otra persona no levanta ni la cara de su smartphone para hablarte.

No, no es un momento bueno ni siquiera es un momento agradable sino que te dan ganas de agarrar ese maldito teléfono y partirlo por la mitad. Es un hábito molesto para muchas personas y de hecho hay un montón de relaciones (no solo las de pareja) que se están viendo afectadas por este fenómeno.

Phubbing smartphone

Los móviles están afectando a tus relaciones

Antes de ponerte a tratar el phubbing esto debe ser oficial y por eso hay investigadores que se han puesto a estudiar el fenómeno. Después de encuestar a casi 500 estadounidenses se han encontrado muchas víctimas del phubbing. Es más, en un pequeño estudio se ha afirmado que la mitad de los sujetos se centran demasiado en sus móviles, un 22% dice que ha causado conflictos en la relación y el otro 37% afirma que se ha llegado a deprimir por momentos.

Y no, el phubbing no es solo sacar el móvil y pasar con él una velada sino que colocar el móvil de forma visible en los encuentros también forma parte de esta práctica como si tener este a mano fuese más importante que el sujeto que tiene delante.

El phubbing hace que muchas personas tengan depresión

El problema más grave no es la adicción al móvil sino las consecuencias que esto trae. Cuando uno de los miembros de la pareja no está adicto al teléfono el otro miembro puede caer en depresión y de hecho son cada vez más los casos en los que estas parejas se rompen por falta de atención por parte del contrario.

Es difícil saber cuál es el nivel de phubbing aceptable pues los smartphones forman parte de nuestras vidas y usarlos de forma saludable es muy complicado. La tecnología es una herramienta pero a la vez una arma. Un teléfono puede ser una buena herramienta si lo usas de forma segura pero se puede convertir en una bomba para tu vida en caso de que te vuelvas adicto.

Personalmente intento llegar al equilibrio, centrarme en las otras personas y solo sacar el móvil cuando lo necesito de verdad o al menos hacer una breve interrupción sin que el otro sujeto se de cuenta o en tiempos muertos pero no paro de prestarle atención por otra conversación paralela, lo que no sea urgente debe esperar y en caso de que sea demasiado urgente quizás es más rápido arreglarlo con una llamada. ¿Estás afectado por el phubbing? ¿Eres tu el phubber o “adicto al smartphone”? Nos gustaría que fueses sincero en los comentarios.

Más información | Baylor

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