Casi todos conocemos Minecraft, pues a pesar de que es un juego que tiene ya unos cuantos cuantos años, es uno de los más jugados a nivel mundial. Origininalmente, este juego es para PC, pero no hace ya un tiempo que salió la versión para Android, y el juego sigue sumando adeptos, sin embargo, esta popularidad ha sido aprovechada por ciberdelincuentes y han creado apps falsas relaccionadas con Minecraft que se utilizan para timar a quiénes las descargan.

Más de 650.000 afectados

Estas aplicaciones fraudulenteas prometen siempre contenido atractivo, ya sean nuevos objetos, recompensas, trucos, etc, algo que llame la atención de los usuarios para que se descarguen la aplicación, de este modo consiguen engañarlos y estafarlos. Lo que hacen estas apps es que en vez de darnos lo que prometen, lo que hacen es mostrarnos continuamente mensajes falsos que indican que nuestro terminal tiene virus, dándonos la opción de acabar con él. Si aceptamos eliminar el virus, en realidad lo que estaremos haciendo es suscribirnos a servicios premiun que nos estafarán 4,80 euros a la semana, casi 20 euros al mes.

La cifra de afectados por estas apps de Minecraft falsas según ESET está entre los 660.000 y 2,8 millones de usuarios, pues se han detectado en Google Play 33 aplicaciones de Minecraft fraudulentas que se creen que provienen del mismo hacker, pues el funcionamiento es el mismo. Por fortuna estas aplicaciones ya han sido eliminadas, sin embargo antes de ser eliminadas lograron timar a numerosos usuarios, pues se eliminaron tras descubrirse el fraude, aunque ya fuera demasiado tarde para algunos.apps-falsas-minecraft1

Minecraft no es el único juego afectado por estas aplicaciones fraudulentas, pues también se han detectado apps fraudulentas relaccionadas con Clash of Clans, Candy Crush, Hay Day, etc, y todas ellas funcionan más o menos de la misma forma, nos prometen nuevo contenido que normalmente es de pago como vidas extra, objetos nuevos, moneda del juego, etc y todo ello gratis, sin embargo una vez descargamos la aplicación y la abrimos, muchas veces nos piden nuestro número de teléfono, o nuestra tarjeta de crédito, y luego llegan las sorpresas.

 

Para detectar estos engaños solo es necesario sentido común, pues nadie da duros a cuatro pesetas, así que si algo es de pago, difícilmente lo vas a conseguir gratis instalando una aplicación, y si además a la hora de instalarla te solicita permisos que no deberían ser necesarios como el acceso a la información del usuario, no la instales, y menos introduzcas tu número de teléfono o el de la tarjeta de crédito.

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